La estadística obrera. Encuesta entre los obreros franceses (1880)

Ningún gobierno[1] (monárquico o republicano burgués) ha osado emprender una encuesta seria sobre la situación de la clase obrera francesa. Pero en cambio, ¡cuántas encuestas sobre las crisis agrícolas, financieras, industriales, comerciales y políticas!

Las infamias de la explotación capitalista reveladas por la encuesta oficial del gobierno inglés; las consecuencias legales que estas revelaciones han producido (limitación de la jornada de trabajo a diez horas, leyes sobre el trabajo de las mujeres y de los niños, etc.) han hecho a la burguesía francesa aún más temerosa de los peligros que podría representar una encuesta imparcial y sistemática.

Esperando que podamos obligar al gobierno republicano a imitar al gobierno monárquico de Inglaterra, a abrir una vasta encuesta sobre los hechos y desgracias de la explotación capitalista, vamos, con los débiles medios de los que disponemos, a intentar iniciar una por nuestra parte. Esperamos ser apoyados, en nuestro trabajo, por todos los obreros de la ciudades y campos, que comprenden que únicamente ellos pueden describir con conocimiento de causa los males que soportan; que únicamente ellos, y no salvadores providenciales, pueden aplicar enérgicamente remedio a las miserias sociales que sufren; contamos también con los socialistas de todas las escuelas que, deseando una reforma social, deben querer un conocimiento exacto y positivo de las condiciones en las que trabaja y se mueve la clase obrera, la clase a quien pertenece el provenir.Continue Reading

El contenido y la perspectiva del movimiento proletario

“La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esa práctica.”

Marx, Tesis sobre Feuerbach.

“Lo que vamos a investigar en parte en este libro es si un conflicto entre fuerzas vivientes, tal y como se forma y se resuelve en la guerra, puede quedar sometido a reglas generales, y si éstas pueden darnos un método útil para obrar; pero está claro, desde luego, que ésta, como cualquier otra cuestión que supere nuestra capacidad intelectual, puede ofrecérsenos más clara, vista a través de un espíritu investigador que la haya examinado en sus íntimas dependencias; esto basta para que se realice la idea de una teoría.”

Clausewitz, De la Guerra.

 

De la experiencia práctica a las fórmulas teóricas

El “arte” de la lucha de clases, como actividad humana y “conflicto entre fuerzas vivientes” cuya práctica es susceptible de desarrollarse y perfeccionarse socialmente a través de la experiencia y su transmisión o enseñanza, no difiere mucho del arte de la guerra, el dibujo, la música, el baile, el ajedrez o cocinar unos buenos huevos fritos con patatas. Ya se trate de jugar al futbol o de organizar una huelga, toda actividad cuenta con unas reglas prácticas generales, cuyo valor está comprobado por la experiencia y que por tanto pasan de una generación a otra. Estas normas o principios, aunque no garantizan completamente el éxito (pues factores externos pueden llegar a tener influencia decisiva), al menos nos mantienen por la vía que nos permite alcanzarlo.Continue Reading

Los problemas de la moneda (II)

Tras explicar en la primera parte de este artículo los fundamentos de la economía capitalista y su régimen de producción, en esta segunda parte J.B. Mélis (que firmaba como Mitchell) habla de la función del crédito y hace un repaso histórico muy ilustrativo acerca de las vicisitudes sufridas por la economía capitalista desde la primera masacre imperialista de 1914 hasta la crisis de los años 30. Son especialmente interesantes sus comentarios sobre las soluciones con las que hoy también la burguesía trata de hacer frente a la crisis: deflación y devaluación.


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La clase productora de plusvalía a escala mundial (2ª parte)

Texto publicado originalmente en Echanges nº 148.

En la primera parte de este texto ya hemos demostrado que el proletariado está en continua expansión a nivel mundial. Por supuesto, hay quien piensa que cuando las máquinas sustituyan del todo al hombre, o si se quiere, cuando el trabajo muerto prevalezca completamente sobre el trabajo vivo, doblarán las campanas por la civilización capitalista. Ciertamente no es la primera vez que se plantea esta contradicción dialéctica del capital.

Ya en los años 20 Eugen Varga[1] subrayaba que el aumento del capital constante a expensas del capital variable (trabajo vivo) no era una tendencia relativa dentro del capitalismo, sino absoluta. Tampoco consideraba que la eliminación del trabajo vivo fuera un fenómeno relativo, sino que afirmaba que tenía un carácter absoluto: mientras la mano de obra disminuía en la industria, la producción continuaba aumentando.Continue Reading

La situación de la clase obrera en China: el sistema Hukou

Antes de continuar con el estudio[1] de las clases sociales en China, es imprescindible que nos detengamos en el hukou. Se trata de una institución típicamente china[2], que se puso en marcha antes de la toma del poder por parte del Partido Comunista, pero que el régimen maoísta terminó sistematizando en 1958, pues garantiza 3 funciones complementarias:

  • Distribución de las ayudas sociales y los subsidios del gobierno: los titulares de un hukou urbano tienen beneficios que los rurales no tienen.
  • Control de la migración: impedir que la población rural excedente afluya a las ciudades.
  • Vigilancia política y criminal: la población está fichada sistemáticamente por la policía.

Con las reformas, el hukou cumple además una nueva función: suministrar a los capitalistas mano de obra sin papeles, a pesar de no ser extranjera. A estos trabajadores inmigrantes chinos se les llama mingong.Continue Reading

¿Greenford? ¡¿Pero dónde carajo está eso?! – La experiencia organizativa de Angry Workers of the World en 2014

Este es un esbozo de nuestros esfuerzos organizativos hasta el momento en el sector de la logística/almacén, en el que explicamos por qué necesitamos vuestra ayuda.


Pues bien, Greenford es donde hemos estado trabajando algunos de nosotros desde enero de este año (2014), y tratando de organizarnos en algunos de los muchos almacenes que ocupan el terreno que hay entre la A40 y la M4, a unos 24 kilómetros de Heathrow y que forma parte del corredor oeste de Londres, un área fuertemente industrializada que abastece a Londres y mantiene sus estantes llenos. Park Royal ocupa 700 hectáreas y emplea a 40.000 personas, la mayor parte en la producción, almacenamiento, distribución, logística y call centers. Park Royal es una de las regiones más industrializadas de Europa, situada en la zona 4 de la Línea Picadilly. Los alrededores son una mezcla de viviendas de los años 50 y núcleos industriales y almacenes. Sin embargo, toda esta zona parece abandonada a su suerte, a pesar de que el 60% de la comida que se consume en Londres pasa por los almacenes de este sector oeste.Continue Reading

La huelga de la construcción de junio/julio de 1936 en Madrid

Este capítulo[1] del profesor de la UNED Santos Juliá sobre la huelga de la construcción en Madrid en junio-julio de 1936 es sumamente interesante por varios motivos. En primer lugar, demuestra la fuerza del movimiento proletario cuando despliega una lucha conjunta en defensa de sus condiciones de vida, y cuando este frente único de clase por la base es capaz de conservar unos métodos y reivindicaciones proletarios, es decir, un contenido de clase. En esta huelga que puso en movimiento a 80.000 obreros de la construcción y en jaque toda la burguesía española (que sólo pudo parar la huelga mediante la guerra civil) este contenido de clase de la lucha se manifestó en varios aspectos. Primero, en las reivindicaciones, que al centrarse en el aumento del salario y la reducción de la jornada laboral suponían un ataque directo a los intereses de la burguesía, a la plusvalía que extrae de los asalariados y a las necesidades de la acumulación de capital. Pero también en los métodos: la asamblea como órgano decisorio frente al referéndum y el voto secreto, el rechazo a la mediación del Estado en la resolución del conflicto (sistema fascista para la resolución de los conflictos que se extendió por todo el mundo tras 1945) y la confianza en la fuerza y la organización como vía para la victoria.Continue Reading

El empleo precario. Seguridad de la economía e inseguridad del trabajo

El empleo precario. Seguridad de la economía e inseguridad del trabajo, Andrés Bilbao. CAES/Los libros de la catarata, 1999.

Este estudio dirigido por Andrés Bilbao (1949-2002), que fuera profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense y autor también entre otros de Obreros y ciudadanos (ed. Trotta), se puede leer 16 años después de su publicación sin que pierda un ápice de su interés. Incluso puede que haya ganado algo en este sentido.Continue Reading

El contrato de “cero horas” en el Reino Unido. El grado cero de la explotación del trabajo. 

Artículo publicado originalmente en Echanges nº 145, otoño 2013.

“Los políticos han transformado el trabajo en una mercancía muy parecida a la carne de caballo”[1].

UN RECIÉN LLEGADO A LA JUNGLA DE LAS RELACIONES CAPITAL-TRABAJO

El contrato de trabajo de “cero horas” se está extendiendo rápidamente en el Reino Unido. Este contrato, que no fija ningún horario de trabajo –el empleado debe desplazarse en cualquier momento allí donde haya trabajo que hacer, cobrando por horas–, es un recién llegado a las condiciones de explotación de la fuerza de trabajo. No se trata, no obstante, sino de una etapa más de una larga evolución en la que se han ido alterando los elementos en los que se basa la explotación: salario, tiempo de trabajo y ritmo de trabajo. Estos elementos dependen de los diferentes estadios que atraviesa el dominio formal y real y su transformación se puede producir simultáneamente dentro de una misma economía nacional. Continue Reading

Salario, precio y ganancia (II)

Esta obra es el texto de un discurso de Carlos Marx en inglés en las sesiones del Consejo General de la Primera Internacional celebradas el 20 y el 27 de junio de 1865. Este discurso se originó de las palabras pronunciadas por John Weston, miembro del Consejo General, el 2 y el 23 de mayo. Weston trató de comprobar con sus palabras que una elevación general en el nivel de salarios no les traería provecho a los obreros y que, por tanto, las tradeuniones tenían un efecto «perjudicial». El manuscrito de Marx de este discurso se ha conservado. El discurso fue primero publicado en Londres en 1898 por la hija de Marx, Eleanor Aveling bajo el título de Valor, precio y ganancia, con un prefacio de Edward Aveling. En el manuscrito, las observaciones preliminares y los primeros seis capítulos no llevaban títulos, y fueron añadidos por Edward Aveling. El título empleado en la presente edición es el comúnmente aceptado. Continue Reading