Sindicatos y movimientos obreros en el Sur global

Ultimo epígrafe del libro Sourthern Insurgency. The coming of the Global Working Class, de Immanuel Ness (Pluto Press, 2016).

Los sindicatos surgieron en el siglo XX como representantes de una clase obrera, la del Norte, que ya no existe en la época presente. En el Sur, los sindicatos más consolidados son una herencia de los movimientos obreros involucrados en las luchas anticoloniales, y tienen poca conexión con la clase obrera contemporánea. Incluso la FNS (Federación Nacional de Sindicatos), la federación del trabajo de China, es un legado del pasado. Se formaron diversos sindicatos, y estos continuaron durante el periodo de independencia formal, defendiendo los derechos de los trabajadores de diversas formas. Como en el caso de Europa occidental, los sindicatos del Sur se formaron en periodos de lucha y explotación del trabajo, a menudo oponiéndose al colonialismo y allanando el camino a la independencia.

En la década del 2000, las configuraciones del trabajo que se han desarrollado en el Sur global proceden de previas movilizaciones obreras, que se formaron dentro de unos sistemas de partido que han delimitado el ámbito de la actividad y el poder de los oficios en el periodo posterior a la segunda guerra mundial. Estos regímenes definen los límites de los sindicatos oficiales, y muestran las fronteras para la expresión y el desarrollo de la militancia obrera no autorizada. Siempre queda abierta la cuestión de si los sindicatos existentes pueden contener el desarrollo concreto de organizaciones obreras independientes. Los ejemplos de China, India y Sudáfrica, estudiados aquí, revelan que los obreros industriales están involucrados en una acción directa contra la explotación institucionalizada, en varios ámbitos, y están planteando reivindicaciones que están reconformando los viejos sindicatos.Continue Reading

Obreros mecanizados: el régimen militar de Foxconn

Reproducimos a continuación la traducción del informe que publicó la ONG Estudiantes y Universitarios contra las Malas Prácticas Corporativas (SACOM) el 12 de octubre de 2010, tras la ola de suicidios en las instalaciones chinas de Foxconn. Este informe, junto a posteriores investigaciones, es uno de los documentos en los que se basa la obra Morir por un iPhone. Apple, Foxconn y las luchas de los trabajadores en China (Ed. Continente), de reciente publicación.
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 INTRODUCCIÓN

Foxconn Technology Group, filial de Hon Hai Precision Industries Ltd., es el fabricante de productos electrónicos más importante del mundo. Se sitúa en el puesto 112º de la lista Global Fortune, que engloba las 500 mayores empresas del mundo. Actualmente, Foxconn cuenta con una plantilla de 900.000 trabajadores en toda China. La compañía va a ampliar su fuerza de trabajo hasta los 1,3 millones de obreros a finales de 2011. Según la empresa de estudios de mercado iSuppli Corp., en 2009 Foxconn acaparó el 44% de las ganancias globales de toda la industria de manufactura y servicios electrónicos. iSuppli estima que Foxconn logrará el 50% durante el año 2011. A pesar de la caída de los márgenes de beneficio en los últimos años, el negocio de Foxconn ha crecido. Lo que implica que Foxconn seguirá comprimiendo los costes laborales para conservar su competitividad en la industria.

Últimamente la sociedad civil y los medios de comunicación han centrado su atención en Foxconn, y no por su prodigiosa fuerza de trabajo o sus beneficios. Sino por los 14 jóvenes obreros que se suicidaron entre enero y agosto del 2010, que obligaron al mundo a girar la cabeza para conocer las condiciones en las que viven los trabajadores de Foxconn y de otras fábricas. La maximización de los beneficios es el principio que guía a la corporación, ante el cual la dignidad de los trabajadores y su bienestar no valen nada. Foxconn no es la única empresa que recibe quejas, pero representa la clásica fábrica regida por unos métodos de dirección que impulsan la productividad a costa de la degradación de los obreros a la condición de máquinas deshumanizadas.Continue Reading

La situación de la clase obrera en China: el sistema Hukou

Antes de continuar con el estudio[1] de las clases sociales en China, es imprescindible que nos detengamos en el hukou. Se trata de una institución típicamente china[2], que se puso en marcha antes de la toma del poder por parte del Partido Comunista, pero que el régimen maoísta terminó sistematizando en 1958, pues garantiza 3 funciones complementarias:

  • Distribución de las ayudas sociales y los subsidios del gobierno: los titulares de un hukou urbano tienen beneficios que los rurales no tienen.
  • Control de la migración: impedir que la población rural excedente afluya a las ciudades.
  • Vigilancia política y criminal: la población está fichada sistemáticamente por la policía.

Con las reformas, el hukou cumple además una nueva función: suministrar a los capitalistas mano de obra sin papeles, a pesar de no ser extranjera. A estos trabajadores inmigrantes chinos se les llama mingong.Continue Reading