Obreros mecanizados: el régimen militar de Foxconn

Reproducimos a continuación la traducción del informe que publicó la ONG Estudiantes y Universitarios contra las Malas Prácticas Corporativas (SACOM) el 12 de octubre de 2010, tras la ola de suicidios en las instalaciones chinas de Foxconn. Este informe, junto a posteriores investigaciones, es uno de los documentos en los que se basa la obra Morir por un iPhone. Apple, Foxconn y las luchas de los trabajadores en China (Ed. Continente), de reciente publicación.
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 INTRODUCCIÓN

Foxconn Technology Group, filial de Hon Hai Precision Industries Ltd., es el fabricante de productos electrónicos más importante del mundo. Se sitúa en el puesto 112º de la lista Global Fortune, que engloba las 500 mayores empresas del mundo. Actualmente, Foxconn cuenta con una plantilla de 900.000 trabajadores en toda China. La compañía va a ampliar su fuerza de trabajo hasta los 1,3 millones de obreros a finales de 2011. Según la empresa de estudios de mercado iSuppli Corp., en 2009 Foxconn acaparó el 44% de las ganancias globales de toda la industria de manufactura y servicios electrónicos. iSuppli estima que Foxconn logrará el 50% durante el año 2011. A pesar de la caída de los márgenes de beneficio en los últimos años, el negocio de Foxconn ha crecido. Lo que implica que Foxconn seguirá comprimiendo los costes laborales para conservar su competitividad en la industria.

Últimamente la sociedad civil y los medios de comunicación han centrado su atención en Foxconn, y no por su prodigiosa fuerza de trabajo o sus beneficios. Sino por los 14 jóvenes obreros que se suicidaron entre enero y agosto del 2010, que obligaron al mundo a girar la cabeza para conocer las condiciones en las que viven los trabajadores de Foxconn y de otras fábricas. La maximización de los beneficios es el principio que guía a la corporación, ante el cual la dignidad de los trabajadores y su bienestar no valen nada. Foxconn no es la única empresa que recibe quejas, pero representa la clásica fábrica regida por unos métodos de dirección que impulsan la productividad a costa de la degradación de los obreros a la condición de máquinas deshumanizadas.

SUICIDIOS EN FOXCONN (CHINA), enero-agosto 2010

Nombre Sexo Edad Instalación de Foxconn Fecha de Suicidio Comentario
1. Rong Bo H 19 Langfang 8 enero Saltó desde la 8ª planta
2. Ma Xianqian H 19 Guanlan 23 enero Cayó del edificio
3. Li Hongliang H 20 Longhua 11 marzo Saltó desde la 5ª planta
4. Tian Yu # M 17 Longhua 17 marzo Saltó desde la 4ª planta
5. Li Wei # H 23 Langfang 23 marzo Saltó desde la 5ª planta
6. Liu Zhijun H 23 Longhua 29 marzo Saltó desde la 14ª planta
7. Rao Shuqin # M 18 Guanlan 6 abril Saltó desde la 7ª planta
8. Ning M 18 Guanlan 7 abril Saltó del edificio
9. Lu Xin H 24 Longhua 6 mayo Saltó desde la 6ª planta
10. Zhu Chenming M 24 Longhua 11 mayo Saltó desde la 9ª planta
11. Liang Chao H 21 Longhua 14 mayo Saltó desde la 7ª planta
12. Nan Gang H 21 Longhua 21 mayo Saltó desde la 4ª planta
13. Li Hai H 19 Guanlan 25 mayo Saltó desde la 4ª planta
14. He H 23 Longhua 26 May Saltó desde la 7ª planta
15. Chen Lin # H 25 Longhua 27 mayo Se rompió las muñecas tras saltar
16. Liu H 18 Nanhai 20 julio Cayó del edificio
17. Liu Ming M 23 Kunshan 4 agosto Saltó desde la 3ª planta

[# Sobrevivió con lesiones]

Lo primero que hizo Foxconn en respuesta a estas tragedias fue invitar a unos monjes para que exorcizaran los demonios que acechaban a la empresa. Luego, el CEO Terry Gou Tai Ming sugirió que los obreros se habían suicidado para recibir la importante compensación económica que ofrecía la compañía. También atribuyó los suicidios a los problemas personales de los obreros, como las deudas, las relaciones personales, etc. A finales de mayo, para huir de sus responsabilidades, Foxconn exigió a sus trabajadores que firmaran un documento en el que se comprometían a no suicidarse, y que incluía una cláusula por la cual en caso de hacerlo sus familiares se comprometían a no buscar más compensación que la que ofrece la ley y no emprenderían acciones que arruinaran la reputación de la compañía. También empezaron a incluir criterios psicológicos en la contratación de personal en Zhengzhou. Además, entre mayo y septiembre, la empresa lanzó una serie de campañas para recobrar su reputación. Por ejemplo, invitaron a algunos consejeros a las fábricas, fundaron un Centro de Atención al Empleado y una línea de atención telefónica, organizaron un día de excursión para los obreros, una campaña anti-suicidios y anunciaron a bombo y platillo incrementos salariales. Es evidente que Foxconn no presta atención al estrés que sufren los obreros como resultado de sus métodos de gestión y organización.

Tras la ola de suicidios, Foxconn instaló redes en los edificios donde se hacinan sus obreros.

Tras la ola de suicidios, Foxconn instaló redes en los edificios donde se hacinan sus obreros.

Existe una estrecha relación entre los bajos salarios, el excesivo tiempo de trabajo y el severo reglamento. Durante su campaña por las políticas de gestión humana de la empresa, Students & Scholars Against Corporate Misbehaviour[1] (SACOM) esperó que Foxconn concretase esa propuesta de aumento de salario, que no llegaba aun así al salario mínimo vital que nosotros defendemos. En junio, Foxconn anunció que el salario base de los operarios de Shenzhen pasaría a ser de 2.000 yuanes en ciertos casos. También prometió que el aumento se aplicaría a todos los centros de China. Sin embargo, Foxconn no dio más detalles sobre este aumento. En un primer momento, SACOM esperaba que el aumento salarial permitiría a los obreros ganar lo suficiente trabajando menos horas, y que así podrían disfrutar de su derecho al ocio y se reduciría la presión laboral. Sin embargo, lamentablemente los trabajadores no fueron informados de los detalles del aumento hasta el 11 de octubre. Por otra parte, la compañía no ha reformado su estructura en lo que respecta a sus métodos de dirección. Además de Foxconn, otras marcas de productos electrónicos, como Apple, Nokia, HP, Dell, Sony, Sony Ericsson y Motorola, que tienen contratos con Foxconn, también tienen que hacer frente a su responsabilidad en estas tragedias. Todas estas compañías logran suculentos beneficios a costa de los obreros. Consumimos la sangre y las lágrimas de los obreros, aunque nos lo oculten con sofisticados anuncios.

Este informe pretende mostrar cuáles son las condiciones de vida y de trabajo de los obreros de Foxconn, e impulsar el apoyo público a su lucha. En lugar de suplicar a las compañías que dejen de violar los derechos del trabajo, SACOM anima a las organizaciones implicadas, a los consumidores, los inversores y al gobierno, a que se sumen a los trabajadores y presionen a los fabricantes de productos electrónicos para que implementen unas condiciones de trabajo decentes en esta industria.

METODOLOGÍA DE ESTUDIO

Alarmados por este fenómeno de suicidios múltiples en Foxconn, SACOM investigó las instalaciones productivas de Foxconn entre el 22 de mayo y el 21 de septiembre del 2010. Entrevistó alrededor de 100 obreros en el exterior de las fábricas de Shenzhen, situada en la provincia de Guangdong, y Hangzhou, en la provincia de Zhejiang. Al mismo tiempo, algunos investigadores se pusieron a trabajar de incógnito en las instalaciones de Foxconn de Shenzhen y Hangzhou, en mayo y julio respectivamente, para tener información de primera mano sobre las condiciones de trabajo de la empresa. En el informe también se hace referencia a los resultados de la investigación de un grupo de estudiantes y universitarios de China continental, Hong-Kong y Taiwán, que estudiaron otras instalaciones en Nanjing, Kunshan, Tianjin, Shanghái, Langfang, Wuhan y Taiyuan.

Las cámaras y los móviles están estrictamente prohibidos en los centros de Foxconn, por lo que a nuestros investigadores les fue imposible tomar fotos dentro de las fábricas. Las que aquí se muestran son del periodista Thomas Lee.

SALARIO Y TIEMPO DE TRABAJO

Tras haber sido acusada de ser una compañía “explotadora”, Foxconn contesta que cumple todas las leyes locales. Pero los investigadores de SACOM descubrieron que continuaba violando la ley en lo que respecta al de pago de las horas extra y el tiempo de trabajo. Dado que la economía china está creciendo rápidamente, el salario mínimo legal no garantiza unas condiciones de vida decentes en las ciudades.

Los obreros no recibieron información del plan de aumento del salario

Cuando los casos de suicidio alcanzaron su clímax en mayo, Foxconn anunció aumentos salariales en un par de ocasiones. Primero en junio, hasta los 1.200 yuanes. Poco después Foxconn anunciaba que el salario base de los obreros de Shenzhen que superaran un examen llegaría a los 2.000 yuanes. Este aumento se llevaría a cabo en octubre. Sin embargo, hasta mediados de aquel mes los obreros del campus de Longhua no supieron nada acerca de los detalles de este aumento. No hubo ningún anuncio oficial por parte de Foxconn. Los obreros con más de 3 meses de antigüedad podían presentarse a un examen. Sin embargo, muchos obreros con años de antigüedad no llegaron a presentarse. Los trabajadores sólo se enteraron del aumento cuando les llegó su talón en noviembre, correspondiente al pago del mes de octubre.

Entre los obreros circulan rumores sobre quién se beneficiará del aumento: sólo los más productivos, los que trabajan en departamentos especiales, los que tienen más de 6 meses de antigüedad, los que han ayudado de manera particular a la empresa, etc. Algunos dudan que todos lleguen a cobrar 2.000 yuanes y piensan que unos cobraran 1.600 y otros 1.800 o 1.940 yuanes.

El salario base apenas llega al salario mínimo

Desde junio de 2010, el salario base de los operarios ha pasado de 900 a 1.200 yuanes mensuales en Shenzhen. No obstante, ese aumento tan generoso del 30% sólo duró un mes. En julio, el gobierno local aumentó el salario mínimo a 1.100 yuanes mensuales. En otras palabras, el salario base de los operarios de Foxconn de Shenzhen sólo es 100 yuanes más alto que el mínimo.

El de los operarios de Hangzhou es tan solo 150 yuanes más que el mínimo local (1.250 yuanes mensuales). Sin embargo, en otras instalaciones de Foxconn el salario base apenas llega al salario mínimo. Por ejemplo, el Tianjin sólo lo supera en 20 yuanes, un 2% (allí el salario mínimo es de 940 yuanes).

El salario base es bastante menor que el mínimo necesario

Los directivos de Foxconn señalaron que uno de los motivos para aumentar el salario era combatir el problema de la alta rotación de la mano de obra. En resumen, trataban de consolidar su fuerza de trabajo. A finales de mayo, SACOM afirmaba que el salario base (parecido al mínimo) no era suficiente para que los obreros de Shenzhen viveran en condiciones decentes. El gasto en alimentos llega allí a los 613 yuanes al mes. Tomando un coeficiente Engel del 0.5 y un grado de dependencia de 1.87 (es decir, que de media cada asalariado mantiene a 1.87 personas), el salario mínimo debería ser de 2.293 yuanes. Empleando la misma fórmula, el salario mínimo de otras ciudades debería ser:

Tianjin Wuhan Hangzhou Kunshan
Gasto en comida, por cabeza (CNY) 450.42 469.14 581.15 534.96
Salario mínimo necesario (CNY) 1684.5 1754.4 2173.3 2000.5
Salario mínimo local (CNY) 920 900 1100 960
Salario base de un operario de Foxconn (CNY) 940 950 1250 1110

Según parece, el salario base de los operarios no basta para vivir decentemente en las ciudades. En Hangzhou, la diferencia entre el salario base y el salario necesario es de 923 yuanes. El salario base en Tianjin, Wuhan y Kunshan también está lejos del mínimo necesario. A los obreros les es extremadamente difícil vivir en estas ciudades en expansión con tan magros salarios.

Excesivas y obligatorias horas extra

En 2008, las horas extra mensuales de los obreros de Guanlan llegaban a las 120 durante las épocas de máxima producción, y este problema no se ha solucionado. Esta es una rampante violación de la ley laboral, según la cual las horas extra no deben superar las 36 al mes (artículo 41). Un técnico del Integrated Digital Product Business Group (IDPBG) de Foxconn en Shenzhen, que empezó a trabajar en la compañía hace un año, señalaba: “Producimos la primera generación de iPad. Estuvimos ocupados durante 6 meses y tuvimos que trabajar los domingos. Sólo teníamos un día libre cada 13 días. Y no había pluses por trabajar los fines de semana. Trabajar 12 horas al día me dejaba exhausto.”

Las horas extra excesivas no son un fenómeno exclusivo de Shenzhen, les ocurre lo mismo a los obreros de Foxconn en otras partes de China. En Wuhan, un antiguo trabajador de Foxconn que dejó de trabajar allí hace 3 meses contó a los investigadores que “las horas extra mensuales llegaban a 140, y no teníamos ningún día de descanso”.

A pesar de la fatiga, los trabajadores no pueden negarse a hacer horas extra, pues Foxconn obliga a los obreros a firmar un Pliego de Horas Extra Voluntarias. En la medida en que el salario base no da para vivir, los obreros no tienen más remedio que ganarse la vida con este plus que aportan las horas extra. Incluso en medio de esta serie de suicidios, continuaba este exceso de horas extra. El tiempo de trabajo se redujo en mayo. Desde entonces los obreros trabajan 10 horas al día, 6 días a la semana.

Deducción del plus de horas extra

Algunos obreros de Hangzhou decían que se había adoptado un “Sistema Comprensible de Cálculo de Horas de Trabajo”. Las horas mensuales normales son 166’64. A partir de ahí se consideran horas extra. Las horas extra se pagan sólo un 50% más que las horas normales. En otras palabras, las horas extra los fines de semana no llegan a doblar el precio de la hora normal. De hecho, un estudiante que trabajaba en Foxconn nos contaba que “quizá Foxconn haya logrado el visto bueno de la Delegación de Trabajo. Sin embargo, la Ley Laboral limita el ámbito de aplicación de este sistema. El trabajo en la línea de producción se sale de los márgenes legales.”

Los obreros de Taiyuan, en la provincia de Shanxi, manifestaron que las horas extra se pagaban conforme a la ley. Esto significa que las horas extra se pagan a un 50% y 100% más que la hora normal, los días laborales y los fines de semana respectivamente. Pero si las horas extra mensuales pasan de 80, no están reconocidas. Los obreros trabajan 10 horas al día, 6 días a la semana. Si trabajan 22 días laborales al mes y 4 días de fin de semana, las horas extra ascienden a 84 (realizando 2 horas extra al día). Por tanto las horas exceden de 80. Los obreros de Taiyuan cuentan que hubo una huelga en la puerta sur de Foxconn. Algunos trabajadores se trasladaron de Shenzhen a Taiyuan para protestar por el robo de estas horas extra. Tras las negociaciones, a los obreros se les pagó una compensación y el conflicto se resolvió.

Otro obrero de Hangzhou afirmaba que parte del tiempo de trabajo no se pagaba. “Si llegamos un minuto tarde, queda registrado en mi tarjeta. Mi supervisor llegó una vez 4 minutos tarde. En el registro aparecía que el retraso había sido de 12 minutos. A veces nos olvidamos de fichar, o la máquina de fichaje está estropeada. Sólo puede pasar una vez. Si se repite, no nos pagan las horas extra.” Una obrera que trabaja en el departamento de control de calidad explicaba que en su departamento hay cursos todos los días entre las 18 y las 21 horas. Sin embargo, sólo computa como tiempo de trabajo una de esas tres horas.

Además, según los obreros de Hangzhou, Wuhan y Taiyuan, el llamado “control de las horas extra” se reduce en realidad a un registro incompleto de las horas. Un obrero de Yuhan nos decía que la dirección dio orden para que se prohibiera a los obreros registrar las horas extra. Esta es la conversación entre uno de los investigadores y el obrero:

Investigador: ¿Quieres decir que el supervisor no reconoce las horas extra?
Obrero: A veces… no hay registro.
I: ¿Cuándo no se registran?
O: Si terminamos en teoría a las 17:30 y seguimos hasta las 18:00 o 18:30, esa hora no se registra. Algunos trabajadores más antiguos tienen que preparar el trabajo para el día siguiente, pero ese tiempo tampoco cuenta.
I: ¿Cómo era la situación antes?
O: Antes de la tragedia de los suicidios, el sistema era bueno. Es ahora cuando no cuentan las horas extra, con este sistema de control.
I: Afecta a tu salario.
O: Un poco.

Reuniones que no se pagan

Los obreros de Shenzhen tienen que llegar al trabajo 15 o 30 minutos antes todos los días, para celebrar reuniones.  En Hangzhou tienen dos al día, antes y después del turno de trabajo. Estas reuniones son obligatorias, pero no se pagan. En Kunshan, en la provincia de Jiangshu, también hay dos reuniones al día, que pueden durar hasta una hora. Aquí tampoco las pagan. De hecho, el contenido de las reuniones siempre es el mismo. La dirección evalúa la producción del día anterior, recuerda a los obreros las tareas en las que deben prestar mayor atención, disciplinan a los trabajadores, etc. Según afirmaron algunos obreros de Shenzhen, se les aconseja que no hablen con extraños, sobre todo si se trata de periodistas.

Antes de empezar a trabajar, los gerentes preguntan a los trabajadores “¿Cómo están ustedes?”, y los obreros deben responder “¡Bien!, ¡muy bien!, ¡estupendamente!”. Da igual si a los trabajadores les gusta esto o no, deben seguir las instrucciones de la gerencia.

Frecuentes cambios en los turnos de trabajo

En Foxconn hay turnos de día y de noche. El turno de día es de 8:00 a 20:00, y el de noche de 20:00 a 8:00. Sin embargo, según explicaba un obrero de Hangzhou, “los turnos de trabajo no son regulares. A veces trabajamos dos meses de día y otros dos de noche. O incluso puede ser peor, si te cambian de un turno a otro dos o tres veces al mes. El cambio de turno es insoportable. Es difícil ajustar tu reloj biológico.”

En suma, un salario mínimo racional debería consistir en una remuneración razonable para los obreros, sobre todo para proteger a los jóvenes, las mujeres y los discapacitados. Este debería ser el mínimo legal. En cambio, un salario decente debería permitir a los obreros formar una familia y disponer de tiempo de ocio para la vida social. Foxconn es una compañía líder de la electrónica, no tiene excusas para negar un mayor salario base a sus obreros.

LA DIRECCIÓN

Para maximizar la productividad, a los obreros de Foxconn les hacen trabajar como si fueran máquinas. Deben trabajar de manera continua durante más de 10 horas al día. No pueden parar ni un segundo. “Creo que incluso somos más rápidos que las máquinas”, señalaba un obrero del campus de Longhua. Para garantizar la productividad, en los centros de trabajo se aplica una dirección de corte militar.

La tasa de rotación de Foxconn es muy alta. De los 420.000 obreros de Shenzhen, sólo 20.000 tienen más de 5 años de antigüedad. La mitad de la fuerza de trabajo, unos 220.000 obreros, lleva trabajando en Foxconn menos de 6 meses. La tasa de rotación llega al 35% anual, según Wang Tongxin, vicepresidente de la Federación de Sindicatos de Shenzhen. Así mismo, en mayo de 2010, Wan Hongfei, viejo directivo de Foxconn, señalaba que la rotación de los operarios de la fábrica llegaba al 5% mensual.  Esta alta tasa de rotación está ligada a la insatisfacción laboral, y los métodos de dirección son un factor crucial. Muchos obreros no pueden soportar esa rígida dirección y abandonan el trabajo. Los que continúan no tienen forma de aliviar esa presión. Sólo les queda acostumbrarse.

El sindicato de la ciudad generalmente guarda silencio sobre las condiciones de trabajo en la empresa, pero incluso Wang Tongxin ha aconsejado a Foxconn que “adopte un estilo de dirección más humano”. Más abajo resumimos estos métodos inhumanos de dirección.

Obediencia absoluta

Fuera de los laboratorios, no hay alta tecnología, sólo ejecución de la disciplina.” Famosa cita de Terry Gou.

Esto implica que la obediencia absoluta es la norma en Foxconn. Se impone la cultura de la obediencia absoluta de los trabajadores desde que son contratados. Algunos de los que acudieron a Foxconn en busca de trabajo recuerdan que fueron maltratados en el centro de recursos humanos, cerca del campus de Longhua. Los instructores fueron arrogantes y groseros. Un trabajador nos dijo: “Fuimos a buscar trabajo, pero la actitud de los instructores nos hizo sentir como hubiéramos ido a suplicarles misericordia.” Un trabajador dijo a los investigadores de SACOM que él solicitó trabajo en el  campus de Longhua a finales mayo. Fue al centro de reclutamiento a las 8:30 y terminó todos los trámites a las 23:30. Los trámites incluyen hacerse la tarjeta de identidad y verificar el certificado de estudios, un examen de salud y la asignación de departamento y dormitorio. La mayor parte del tiempo estuvo esperando. Y lo que es peor, bajo el sol. No hay asientos para los aspirantes. Todos tienen que alinearse con la disciplina. Mientras esperan, no se les permite utilizar su teléfono móvil. De lo contrario, se lo pueden confiscar. Aunque sea poco razonable que los aspirantes estén expuestos al sol y no puedan utilizar sus teléfonos móviles, no pueden desafiar a los instructores.

Después de contratar a los trabajadores, les imparten un curso de formación. A los nuevos trabajadores la dirección les recuerda que siempre deben obedecer las instrucciones de los superiores sin vacilar. Un trainer de la Wireless Business Group (WLBG), ex oficial de la policía armada, declaró que desafiar la autoridad de la gerencia implica “ponerse en contra de todos los agentes de seguridad del campus de Longhua”.

La presión de las trampas y de las cuotas de producción

Cuando a los trabajadores se les preguntaba qué se podía mejorar en Foxconn, la mayoría respondían que la dirección debería ser más civilizada. Muchos contaban que los jefes de las líneas de producción carecen de habilidad para el mando y que sólo dan gritos si ven algún fallo.

Los obreros deben repetir las mismas monstruosas y tediosas tareas todos los días. Una obrera del departamento de embalaje se quejaba de que estaba completamente agotada de trabajar sin parar. Los objetivos de producción suelen ser de 5.000 unidades al día. Si aumentan los pedidos, aquel puede incrementarse en 1.000 unidades por hora. Y estos objetivos de producción siguen aumentando. La dirección siempre pone a prueba la capacidad de los obreros. Si estos pueden sacar adelante la cuota, el objetivo se aumentará día tras día hasta maximizar la capacidad de los trabajadores. Junto a las cuotas de producción, los test trampa provocan un enorme estrés a los obreros. A veces los jefes ponen trampas para comprobar lo atentos que están los obreros. Pueden quitar una pieza del producto. Si el trabajador no descubre el error, es sancionado.

Competición y plus de producción

Los pluses de producción se abonan dos veces al año, en la época de la Fiesta del Bote del Dragón y en el Año Nuevo Lunar. Los obreros de los diferentes departamentos y líneas de producción reciben diferentes pluses. Existen cinco grados distintos de pluses, A, B, C, D y Excelente. El resultado es que los obreros compiten entre sí por los pluses, que además, según afirman los trabajadores, se reducen si estos rechazan hacer horas extra o están de baja por enfermedad.

Algunos obreros del campus de Longhua dudaban de que existieran criterios objetivos en el pago de los pluses. “Al final de la jornada, todo depende de tus relación con los jefes”, según contó a los investigadores un obrero que produce ordenadores Dell.

Entorno deprimente

Todos los obreros deben estar muy concentrados en su trabajo. No se les permite hablar, quedarse dormidos, reírse, estirarse o moverse. Hacerlo implica llevarse una reprimenda de los supervisores. “Lo que me deprime es el frío ambiente que hay en el lugar de trabajo. Como soy una recién llegada, no conozco a nadie. Si hubiera seguido en Foxconn, igual también me habría suicidado”, declaraba una obrera que acababa de dejar Foxconn en Hangzhou.

Vestuario de los obreros de Foxconn. En la pared se lee: "Amor, confianza y determinación".

Vestuario de los obreros de Foxconn. En la pared reza el lema: “Amor, confianza, determinación”.

Algunos obreros trabajan de pie. En el Super Precision Mechanical Business Group (SHZBG) del campus de Guanlan, los obreros de algunos departamentos tienen que estar así durante toda la jornada. O peor, deben estar firmes como soldados. Los que se sientan también deben hacerlo de la manera correcta. “Las sillas deben estar a la altura de unas líneas que hay en el suelo”, decía un trabajador de Foxconn en Huangzhou.

Foxconn dice que los trabajadores tienen un Descanso de 10 minutos cada 2 horas. Una obrera que examina la calidad de las carcasas de los iPhone en la planta de Longhua afirma que en su departamento no dan ningún descanso. Varios trabajadores de esta planta entrevistados decían lo mismo. En los departamentos donde les dejan descansar, no pueden hacerlo hasta que no cumplen los objetivos. Algunos decían que el descanso consiste en un permiso para ir al baño. En un descanso de 10 minutos no te da tiempo más que de cambiarte el uniforme e ir al baño. Luego deben volver a la línea de producción.

Castigos inhumanos

Muchos entrevistados contaban que los jefes gritan a los obreros ante el menor error o si van lentos. Muchos ya se han acostumbrado. Además de regañarles, emplean otras formas de castigo.

Sun Danyung, técnico de 25 años en Foxconn, perdió un iPhone de 4ª generación en julio de 2009. Tras enviar un mensaje a sus amigos en el que confesaba que la investigación acerca del incidente había sido una de las cosas más humillantes por las que había pasado en su vida, saltó desde la planta 12 de su edificio de apartamentos. Sun también contaba que los investigadores de Foxconn se comportaron como gánsteres. Ma Xianqian, de 19 años, la primera de las víctimas de estos casos de suicidio en las plantas de producción de Foxconn en Shenzhen, también fue acosada antes de morir. Tuvo que limpiar la planta y los baños como castigo, según afirma su hermana mayor.

“Los obreros que cometen un error o se saltan el reglamento, son sancionados. Es más, sus errores se ponen en el tablón”, comentaba un obrero del campus de Longhua. Los trabajadores piensan que estas sanciones implican una reducción del plus de producción.

Un obrero del campus de Hangzhou presenció un incidente en el que su compañero fue castigado por olvidarse de apretar un tornillo de un móvil. El departamento de calidad encontró el error. El jefe de la línea de producción le echó la culpa.

Además, le hicieron copiar 300 veces las citas de Terry Gou. La humillación o la confesión pública son otras formas de insultar a los trabajadores. Aquellos que cometen algún error deben hacer autocrítica delante de otros compañeros al terminar el turno. Este degradante trato es similar al que se empleaba durante la Revolución Cultural.

Acoso de los guardias de seguridad

Los obreros temen a los guardias de seguridad, pues a veces han sido acosados por ellos, o han oído lo que les ha ocurrido a otros. Según un cuestionario, el 28% de ellos asegura haber sido insultado alguna vez por los jefes o los guardias de seguridad. Un obrero de Kunshan dice que una vez vio a un obrero caminando por el césped. El guardia de seguridad se acercó y le golpeó con un bastón eléctrico. Unos pocos obreros de Shenzhen declaraban sufrir acoso físico por parte de los guardias de seguridad. En mayo, dos obreros de Beijing fueron golpeados por 10 guardias en las puertas sur de la fábrica. Viendo esta violencia en las plantas, la familia de Ma Xianqiang exigió la verdad sobre la tragedia de su hija, dado que se hallaron heridas en su cuerpo. La familia sospechaba que la habían golpeado hasta matarla. De la mima forma, la familia y los amigos de Liu Zhijun dudaban de que la causa de su muerte fuera el suicidio, pues el cadáver presentaba golpes.

“La autoridad de los guardias de seguridad de Foxconn es como la de la policía”, decía un obrero del campus de Longhua. Los trabajadores afirman que si dentro de Foxconn llaman al 110, la línea que usa la policía, la llamada se desvía al centro de seguridad de la fábrica. Es más, el “estatus especial” de Foxconn impide a la policía “intervenir” en los asuntos de la compañía.

Tian Yu, una joven de 17 años, sobrevivió al suicidio, aunque su cuerpo quedó paralizado. Su padre decía que “el suicidio de Tian Yu tiene mucho que ver con la dirección militarista, la cultura corporativa de la indiferencia y la intensa presión laboral”. El padre de Tian Yu urgía a Foxconn a reformar sus métodos de dirección. SACOM también exige a Foxconn que revise y rectifique sus rígidos métodos. El asesoramiento y las reuniones no pueden resolver el problema.

SALUD Y SEGURIDAD

El artículo 20 de la Ley china de Prevención y Tratamiento de las Enfermedades Laborales señala que “la empresa debe adoptar medidas efectivas de protección contra las enfermedades laborales y suministrar equipos de seguridad a los trabajadores para uso personal”. Es más, deben impartirse cursos de salud laboral y medidas preventivas antes de que los obreros empiecen a trabajar (artículo 31).

En el parque industrial de Wuhan se diagnosticó leucemia a 3 trabajadores de la zona A. A un obrero le preocupaba el daño que le podían causar los productos químicos que empleaba, como el benceno. Terminó abandonando Foxconn. Los efectos del benceno también preocupan a otra obrera. Aunque la empresa les proporciona mascarillas, algunos  trabajadores sufren una excesiva exposición al benceno. En otra de las instalaciones de Foxconn también existe riesgo de enfermedad laboral. En Hangzhou, una obrera de la línea de producción SMT decía que ella usaba pegamento de soldadura. El olor de este pegamento es muy fuerte e irritante. Y ella desconoce los peligros de este producto químico. Es evidente que la formación de los trabajadores en salud y seguridad laboral no es la adecuada.

Y a los obreros no se les proporciona el equipo de protección personal. Y los reconocimientos médicos son denegados. Ma Xianqian usaba un taladro en su puesto. No le daban ni gafas ni guantes. Sus manos y sus ojos resultaron dañados. “Mi departamento es el más duro. El ambiente es caluroso y polvoriento. El trabajo es difícil y requiere de mucha precisión. No nos daban equipos de protección. Nos dieron una mascarilla quirúrgica sólo tras exigirla. Por eso la tasa de rotación en ese departamento es más alta que en otros. Cuando los obreros abandonan la empresa, Foxconn no les hace ningún reconocimiento médico”, señalaba un trabajador del SHZBG del campus de Guanlan.

Los problemas de salud y seguridad tienen un impacto negativo en los pluses y en las carreras de los operarios y los cuadros intermedios. Algunos de estos últimos intentan encubrir los casos por su cuenta. Recomiendan a los obreros que se cojan una baja por enfermedad y no una baja laboral, aunque se trate de enfermedades relacionadas con el trabajo que afectan a la mutua de seguros laborales. Los obreros pagan así los gastos de sus medicamentos.

OBREROS ESTUDIANTES

En un hotel de 7 plantas cerca de la puerta sur del campus de Guanlan a finales de julio casi todas las habitaciones estaban reservadas para los profesores de las Escuelas de Formación Profesional. Según los recepcionistas del hotel, los profesores vinieron a acompañar a los estudiantes de prácticas en Foxconn. Se desconoce el número de estudiantes que trabajan. Algunos entrevistados señalaban que la proporción de estudiantes en prácticas puede llegar a una tercera parte de la fuerza de trabajo, o incluso un 50%.

Foxconn dejó de contratar trabajadores para su planta de Shenzhen en junio. Las vacantes se cubrieron con decenas de miles de estudiantes en prácticas. Foxconn, por su propia cuenta, es incapaz de movilizar a tantos estudiantes. A finales de junio un artículo de prensa señalaba que el gobierno de la provincia de Henan juega un papel crucial en la cooperación entre Foxconn y las Escuelas de Formación Profesional. Llegaron unos 100.000 estudiantes para trabajar en las instalaciones de Foxconn de Shenzhen. 119 Escuelas de Formación de Chongqing también se comprometieron a enviar estudiantes en prácticas. Los estudiantes dicen que si no van, les echan de las escuelas.

La investigación realizada por los universitarios también evidencia que hay un gran número de estudiantes haciendo prácticas en varias plantas de Foxconn. En Kunshan, de los 60.000 obreros que componen la fuerza de trabajo de la planta, 10.000 son estudiantes en prácticas. En el campus de Longhua, en algunos departamentos los estudiantes llegan al 50% de la fuerza de trabajo total. Según una obrera del Computer Module Move & Service Group (CCMSG), de los 2.600 obreros de su departamento, unos 700 o 1.000 eran estudiantes en prácticas.

Estas prácticas forman parte de los estudios de las Escuelas de Formación Profesional. Para evitar la explotación de los estudiantes, existen leyes que protegen a los estudiantes en prácticas. Por ejemplo, el artículo 3 de las Ley Reguladora de la Gestión de la Contratación de Estudiantes de las Escuelas de Formación Profesional Secundaria exige que las prácticas se integren en la educación de los estudiantes, en línea con su currículum y sus objetivos de aprendizaje. El artículo 5 estipula que las horas de trabajo no deben exceder las 8 diarias. Pero en realidad, los estudiantes que trabajan en Foxconn hacen lo mismo que los operarios de la línea de producción. Nadie se libra de las horas extra. En la medida en que son trabajadores en prácticas, no les protege la Ley Laboral ni la Ley de Contratos Laborales, que otorgan ciertos derechos y seguridad a los trabajadores.

Y es más, los estudiantes contratados proceden de escuelas de enfermería, cerrajería, guardias de seguridad, etc. En otras palabras, el trabajo en Foxconn no tiene nada que ver con sus estudios. Tanto la empresa como las Escuelas de Formación son responsables del abusivo empleo de los estudiantes en prácticas.

PLANES DE DESLOCALIZACIÓN

Actualmente Foxconn dispone de una enorme fuerza de trabajo, formada por 900.000 trabajadores en toda China, 420.00 de los cuales se encuentra en Shenzhen. Como resultado de la ola de suicidios, Foxconn reveló sus planes de expansión y relocalización en julio. El mayor incentivo para relocalizar las instalaciones es la reducción de costes, tendencia que comparten otras industrias chinas. Unos 100.000 obreros de Longhua y Guanlan serán trasladados a las ciudades del centro y el norte en 5 años, según los directivos. Vinvent Tonh, portavoz de Foxconn, señala que las plantas de producción de iPhone y iPad seguirán en Shenzhen. Foxconn afirma que su fuerza de trabajo aumentará hasta los 1.3 millones cuando se abran algunas nuevas instalaciones a finales de 2011.

El plan de relocalización afectará a miles de obreros. Sin embargo, no les informan de la decisión de la compañía. A algunos obreros con familia no les hace gracia mudarse a las ciudades del centro o del norte. Y los que sí quieren ir desconocen cómo son los salarios allí. De hecho, los obreros no tienen elección. Hacia septiembre aún no se habían producido deslocalizaciones masivas en Longhua. No obstante, algunos obreros se quejaban de que sus amigos no querían trasladarse junto a las unidades productivas, pero les era imposible cambiar de departamento. Por tanto, debían abandonar el empleo.

LA COMIDA

Foxconn da a los obreros un cierto dinero para la comida. Lo natural sería alimentarles de manera adecuada para que puedan hacer su trabajo. Pero a Foxconn no le preocupa lo que coman fuera de las horas de trabajo.

En Shenzhen y Hangzhou, Foxconn da 11 yuanes diarios a los obreros para la comida. El dinero se ingresa en su tarjeta de trabajo. Pueden emplearlo en la cantina para el desayuno, la comida, la cena o el bocadillo. Los obreros trabajan 6 días a la semana. Pero en Shenzhen y Hangzhou el plus de comida sólo cubre 21’75 y 21’5 días al mes, respectivamente. En otras palabras, los 240 yuanes mensuales solo dan para los días de diario. Y además si se pasan de los 240 yuanes se lo descuentan del salario. Si los obreros no comen en la cantina o no emplean este plus de comida, se les retira. En resumen, el plus de comida es insuficiente.

EL ALOJAMIENTO

Como en otras fábricas, Foxconn ofrece alojamiento a los obreros. Los que llevan más de 3 meses y quieren vivir fuera del campus pueden pedir un subsidio de alquiler, que en Shenzhen es de 150 yuanes.

Aislamiento en las habitaciones

Los obreros que comparten habitación suelen ser de diferentes departamentos, de distintas provincias y a menudo tienen distinto turno. Esto ayuda a mantenerlos aislados en el entorno de Foxconn, quizá para hacerlos más vulnerables y menos capaces de prestarse ayuda mutua y de organizarse por sí mismos. Los compañeros de habitación son extraños entre sí. Este aislamiento social se cree que es una de las causas de los suicidios. En lugar de construir un entorno amistoso para los obreros, se instalaron redes de seguridad de tipo carcelario en todos los edificios dormitorio de Shenzhen, Hangzhou y en otras plantas, para prevenir un eventual salto de los trabajadores.

“Servicio generoso” problemático

Antes, a los obreros no les permitían lavar su propia ropa. El sindicato la recogía y la lavaba toda. Parecía un generoso servicio a los trabajadores. Pero a estos no les gustaba esta política. “¡Me rompieron cuatro pantalones!”, señalaba con tristeza una trabajadora. Los obreros dicen que el motivo de esta política es ahorrar energía a los obreros, para que puedan trabajar más en lugar de tener que hacer todas estas tareas cotidianas.

La disciplina se extiende a los dormitorios

Hay 7 edificios dormitorio en el campus de Foxconn de Hangzhou. Cada uno tiene 6 plantas,  30 habitaciones por planta y 10 obreros por habitación. Las puertas se cierran a las 23:30, y las luces se apagan a las 00:00. Los obreros se reparten por turnos la limpieza de las zonas comunes. Si los trabajadores violan las reglas de los dormitorios, como secarse el pelo dentro del cuarto o volver al edificio después de las 23:30, les toman los datos y serán obligados a presentarse como “voluntarios” para las tareas de limpieza. Es más, los obreros deben confesar cada violación del reglamento. En la hoja de confesión deben rellenar su nombre, número de empleado y entregar copia de la tarjeta con su foto. Debe poner algo así como: “Es mi culpa. Nunca volveré a secarme el pelo en la habitación. Me he equivocado. No lo volveré a repetir”. Los castigos aplicados en el trabajo llegan así hasta el dormitorio. No es difícil imaginarse la presión física, psicológica y social a la que deben enfrentarse los obreros cuando este tipo de trato está también presente más allá del lugar de trabajo. En un entorno de aislamiento y de alta disciplina dentro y fuera del trabajo, los obreros de Foxconn no tienen un solo respiro.

EL SINDICATO Y LOS MECANISMOS DE PROTESTA

Sado que es la mayor compañía taiwanesa en china, el sindicato de Foxconn Technology Group se formó en 2006, tras una serie de negociaciones con la Federación Sindical de Shenzhen. El 25 de marzo de 2007 se constituyó la Federación Sindical de Foxconn Technology Group. En agosto de 2010, SACOM se reunió con el vicepresidente del sindicato de Foxconn, Chen Hongfang, y con el director de la Oficina de Prensa de Foxconn Technology Group, Liu Kun. Chen afirmó que hay cuatro niveles sindicales en Foxconn, incluyendo la federación sindical y el sindicato de cada unidad de negocio. En Shenzhen, las 30 líneas de producción han formado sindicatos, que protegen a todos los obreros. En los últimos 3 años se han afiliado 250.000 obreros, el 54% de la fuerza de trabajo. A pesar de este aparente éxito de afiliación, los investigadores de SACOM comprobaron que los obreros no confían en que el sindicato cumpla su función.

Los obreros desconocen la existencia de los sindicatos

La mitad de los 100 entrevistados no sabía lo que era un sindicato. Muchos no sabían que existían. Es más, algunos pensaban que el sindicato era el departamento de recursos humanos que forma a los obreros. Un líder sindical del campus de Longhua nos dijo que “todos los obreros de Foxconn son miembros del sindicato, pero no tienen carnet”. La ausencia de un verdadero sindicato significa que la popularidad del sindicato entre los obreros es bastante baja. No creen que vaya a defender los derechos de los obreros. No acudirán a ellos si tienen problemas en el trabajo.

La credibilidad cuestionada

La Federación Sindical de Shenzhen formó un sindicato en Foxconn en 2006. En marzo de 2007, el director de relaciones públicas de Foxconn, Chen Peng, fue “elegido” presidente del sindicato. No hace falta preguntarse por qué a los obreros no les causa buena impresión el sindicato. Naturalmente, no creen que éste pueda representarles y proteger los derechos de los operarios. Al margen de las diferencias que puedan existir entre esta impresión y la realidad, un sindicato que no sabe ganarse la confianza de los obreros simple y llanamente no puede ser útil a sus miembros.

No hay compromiso de resolver los conflictos laborales

Según el sindicato, hay 249 delegados sindicales pagados, entre los cuales 22 están completamente liberados. Estos liberados podrían facilitar las tareas sindicales. Pero los obreros no confían en ellos. Fuera del complejo fabril de Longhua, un entrevistado relataba: “Fui a trabajar el sábado por la mañana y pasé por la oficina del sindicato. Eché un vistazo y vi algunas jóvenes dentro junto a unos jefes. Parece que es el lugar donde los jefes charlan con las chicas guapas… Allí no tenemos nada que hacer nosotros”. Sobre la línea de atención telefónica del sindicato, afirmaba que “una vez llamé y no me contestaron, aunque los liberados no tienen nada que hacer. El sindicato debería servir de puente entre los obreros y la gerencia. Pero generalmente actúan a favor de los jefes. Para asegurarse su carrera los delegados complacen a la dirección”.

El sindicato como organizador de actividades recreativas

Un obrero del campus de Guanlan decía que el sindicato no le gustaba nada. “El sindicato hace propaganda de la empresa y organiza actos de caridad, por ejemplo, recauda fondos para las víctimas del terremoto”. Otro obrero reprochaba que “el sindicato es meramente decorativo. Organiza excursiones, actividades de ocio, torneos de básquet y fiestas para encontrar pareja”. Esto alivia la presión de los trabajadores, sin embargo, “estamos cansados de tanto trabajar, y estas cosas no nos importan”. El personal del departamento de recursos humanos también se quejaba de la sobrecarga de trabajo en su sección. “Suele haber cuatro tipos de actividades. Nos causan muchos problemas. Cada departamento debe poner un 10% del personal a su disposición. Y la línea de producción tiene que alcanzar los objetivos. Debemos hacer propaganda e invitarles a las actividades. Es agotador. No nos gusta el sindicato, pues no nos pagan más por atender estas movilizaciones masivas”. Algunos trabajadores no esperan que el sindicato defienda sus derechos. Sólo quieren participar en las actividades que organizan, aunque no es fácil. “A veces ponen un anuncio en el tablón del departamento. Entonces podemos ir. Foxconn es una fábrica enorme. No siempre podemos acudir a todo lo que queremos. Sólo podemos hacerlo cuando ponen el anuncio y nos invitan”.

Un sistema de protesta que aumenta la presión de los obreros

Además del sindicato, Foxconn ha puesto en marcha un Centro de Atención al Empleado y una línea de atención telefónica (el 78585) para hacer frente a las quejas de los obreros y aliviar su estrés. Sin embargo, un obrero que llamó a ese teléfono se quejaba de que su caso había llegado a la dirección. “Mi supervisor me dijo que había llamado a esa línea para pedir ayuda, por lo que él no podía hacer ya nada”, según contó el obrero de Longhua a un investigador. No le gustada como se había gestionado su llamada. A partir de entonces se sentía mal cuando hablaba con su supervisor, del cual se quejaba. Éste intentó cambiarlo a otro departamento, donde las condiciones de trabajo eran peores. El obrero señalaba que hay que dar el nombre real cuando uno llama a este teléfono, y que luego informan a los superiores. Esto, desde luego, no ayuda a resolver los problemas de los obreros, sino que aumenta su presión laboral.

EL CÓDIGO DE CONDUCTA

Foxconn abastece a varias marcas de electrónica, como Apple, Nokia, HP, Dell, Sony, Sony Ericsson y Motorola. Muchas de ellas han adoptado un código de conducta para garantizar unas condiciones de trabajo decentes en sus empresas proveedoras. Es más, Foxconn pertenece a la Electronic Industry Citizenship Coalition (EICC), y está ligada al código de esta asociación. Sin embargo ninguno de los entrevistados conocía estos códigos de conducta.

En concreto, muchos obreros del campus de Guanlan sabían que producían para Apple, pero sólo unos pocos conocían su código de conducta.Y cuando los investigadores preguntaban por el contenido del código, los obreros señalaban las reglas operativas y las medidas de seguridad que rigen en las instalaciones. Parece que se necesita educar a los obreros en sus derechos y formarles en derecho laboral. El Código de Conducta para los Proveedores de Apple establece que los obreros no debe ser acosados, que el tiempo de trabajo respetará la ley local, y que las horas extra serán voluntarias. Desgraciadamente esto es papel mojado.

CONCLUSIÓN

En los pasados años, la explotación se ha caracterizado por una masiva violación de las leyes laborales, como es el impago de parte del salario, o de la seguridad social, o los altos niveles de accidentalidad laboral. Últimamente muchas empresas de electrónica están empezando a cumplir las exigencias legales. Para maquillar su “derrota”, los directivos de todas las empresas desarrollan distintas tácticas, tratando de impulsar la productividad en las fábricas. Se obliga a los obreros a permanecer de pie durante su turno, las tareas se dividen en otras más precisas y monótonas, los objetivos de producción siguen subiendo, los obreros tienen que competir entre sí por los pluses, etc. En este sentido, los obreros reciben un trato inhumano, como si fueran máquinas. La degradación del obrero no se detiene aquí. Adquiere formas más insidiosas. Parece que los problemas de los obreros no se resuelven sólo con las leyes laborales de China. Para luchar por unas condiciones de trabajo decentes y humanas, se necesita un genuino y efectivo sindicato que luche por los intereses de los obreros. Los cursos de formación en derechos laborales podrían ser una buena base para que los trabajadores aprendieran sus derechos y para motivarles y que se unan al sindicato.

Un factor que también es importante y que puede mejorar las condiciones de trabajo de los obreros es ejercer presión a las marcas electrónicas que se llevan la mayor parte de los beneficios, para que reformen su modelo productivo. Según la empresa de estudios de mercado iSuppli, el coste de producción de la versión de 16 gigas del modelo iPhone4 es de 187’5$, menos de un tercio del precio de venta, que es de 599$. Se estima que Apple maneja unos amplios márgenes del 50% en la venta del iPhone, comparado con el 20-40% de sus competidores. El coste de producción del iPod Nano es de 1’37$, el 0’9% del precio de venta (149$). Se estima que los costes laborales son incluso más reducidos. Los investigadores esperan que ésta y otras marcas semejantes modifiquen el precio por unidad. Es decir, Apple y las otras marcas deben aumentar el precio por unidad que pagan a sus proveedores, para que estas industrias puedan sobrevivir al mismo tiempo que ofrecen un salario decente a los obreros que producen sus componentes electrónicos.

Foxconn ha movilizado muchos recursos para encauzar la tragedia de los obreros que se suicidaron. Desafortunadamente, no ha reformado su estructura. Basándose en esta investigación, SACOM ha redactado una lista de reivindicaciones para Foxconn y sus clientes, entre ellos Apple, Nokia, HP, Dell, Sony, Sony Ericsson y Motorola:

  1. Foxconn debe cumplir su promesa de aumentar el salario base a todos los obreros de China, hasta los 2.000 yuanes.
  2. Foxconn debe consultar a los obreros sus planes de relocalización para hacer el proceso transparente.
  3. Foxconn debe poner fin al abuso del empleo de los estudiantes en prácticas.
  4. Apple y otras firmas electrónicas deben reformar su modelo. Deben aumentar los precios que pagan por unidad para que los trabajadores puedan tener un salario decente.
  5. Apple y otros clientes de Foxconn deben poner en marcha unos códigos de conducta que afecten a todos los obreros, y asegurarse de que estos conocen sus derechos.
  6. Las empresas deberían colaborar con Foxconn para formar a los obreros en sus derechos laborales, bajo supervisión de ONG laboralistas.
  7. Foxconn debe trabajar con el sindicato existente en la organización de elecciones democráticas, según la Ley Sindical de China.
  8. Foxconn debe suministrar servicios de ayuda a sus obreros.
  9. Foxconn, junto a algunos estudiantes independientes, debería estudiar la presión laboral y las condiciones de trabajo, incluyendo los métodos de dirección.
  10. Apple debería dialogar con ONG laboralistas acerca de las condiciones de trabajo y su mejoramiento a largo plazo.

[1] Estudiantes y Universitarios contra las Malas Prácticas Corporativas es una organización sin ánimo de lucro con sede en Hong-Kong, fundada en junio de 2005 y cuyo objetivo es llamar la atención de los estudiantes, universitarios, activistas laborales y consumidores para controlar el comportamiento de las corporaciones y defender los derechos laborales. SACOM se originó a partir de un movimiento universitario que participó en la defensa de las condiciones de trabajo de los trabajadores de la limpieza y de seguridad de varias universidades, ante las políticas de subcontratación y externalización. Esto fue una oportunidad para que muchos estudiantes se unieran al activismo en torno a la cuestión laboral local e internacional. SACOM es el núcleo de GoodElectronics, una red global de derechos humanos y producción sostenible en la industria electrónica. Para más detalles acerca de nosotros, nuestros informes y nuestras campañas, visite nuestra página web.