Hermanas, hermanos, es hora de un giro estratégico germinal

Traducción del texto publicado en la web de Angry Workers of the World.

Hay mucha gente desalentada por ahí, aguardando que lleguen luchas por un mundo mejor, pero que se siente aislada y no sabe cómo enfocar su actividad política. Nosotros pensamos que hay que empezar a cavar trincheras y a entrar en contacto, extender las raíces y las ramas, mezclarse e incorporarse a la picadora diaria, conservando el corazón caliente y la mente fría, vislumbrando el futuro…

  • La tensión entre la sociedad que podría ser y la realidad dominante del divide y vencerás, va a incrementarse y a seguir asesinando. No habrá amortiguadores ni atajos populares, la crisis no se irá por mucho que votemos a favor. De ahora en adelante, todo es cuestión de autodefensa de clase y de organización.
  • Buena parte de la actual izquierda “revolucionaria” carece de raíces. Estamos atrapados en un ciclo de continuas reacciones. Debatimos sobre la revolución en una burbuja, mientras nos ganamos chichones afrontando algunas cuestiones concretas. La última campaña. No tenemos clase y creemos que eso es guay.
  • No podemos limitarnos a “empezar desde el lugar en el que estamos”, tenemos que mover el culo. Sólo somos unos cuantos, tenemos que estar allí. Y allí, para nosotros, es donde la gente de clase trabajadora se reúne a diario, enfrentándose al capital y entre sí. Los grandes centros de trabajo son esenciales, y los barrios no son irrelevantes.
  • Agazaparse, buscar un trabajo y aprender. O acudir a nuevos sitios y preguntar. Descubrir cómo se organiza la gente y, si no se organiza, a qué se debe. Colaborar levantando poco a poco estructuras. Nuestra red de solidaridad está despegando. Nos vemos todas las semanas, en el McDonalds, en una tetería india, en la cafetería abierta las 24 horas. Forma pequeñas bandas en el curro.
  • ¡Reunir todo esto en una publicación regular para la zona es algo esencial! Convirtámonos en el espejo de la clase, ayudemos a ver más allá. Hay que olvidarse de Twitter, y editar prensa obrera. Recoger esas pequeñas historias de resistencia del departamento de empaquetado, escribir sobre nuestros deseos y nuestras razones para combatir por una sociedad sin clases.
  • Compartamos estas experiencias y comuniquémonos. Olvidémonos de la brillante superficie de las organizaciones, seamos abiertos y compartamos qué es lo que funciona y lo que no.

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Sindicatos y movimientos obreros en el Sur global

Ultimo epígrafe del libro Sourthern Insurgency. The coming of the Global Working Class, de Immanuel Ness (Pluto Press, 2016).

Los sindicatos surgieron en el siglo XX como representantes de una clase obrera, la del Norte, que ya no existe en la época presente. En el Sur, los sindicatos más consolidados son una herencia de los movimientos obreros involucrados en las luchas anticoloniales, y tienen poca conexión con la clase obrera contemporánea. Incluso la FNS (Federación Nacional de Sindicatos), la federación del trabajo de China, es un legado del pasado. Se formaron diversos sindicatos, y estos continuaron durante el periodo de independencia formal, defendiendo los derechos de los trabajadores de diversas formas. Como en el caso de Europa occidental, los sindicatos del Sur se formaron en periodos de lucha y explotación del trabajo, a menudo oponiéndose al colonialismo y allanando el camino a la independencia.

En la década del 2000, las configuraciones del trabajo que se han desarrollado en el Sur global proceden de previas movilizaciones obreras, que se formaron dentro de unos sistemas de partido que han delimitado el ámbito de la actividad y el poder de los oficios en el periodo posterior a la segunda guerra mundial. Estos regímenes definen los límites de los sindicatos oficiales, y muestran las fronteras para la expresión y el desarrollo de la militancia obrera no autorizada. Siempre queda abierta la cuestión de si los sindicatos existentes pueden contener el desarrollo concreto de organizaciones obreras independientes. Los ejemplos de China, India y Sudáfrica, estudiados aquí, revelan que los obreros industriales están involucrados en una acción directa contra la explotación institucionalizada, en varios ámbitos, y están planteando reivindicaciones que están reconformando los viejos sindicatos.Continue Reading

Desde Greenford con amor

Entrevista a Angry Workers of the World, publicada en Libcom.

Estimado equipo de Libcom,

¡Muchas gracias por proponernos esta entrevista! Las respuestas a vuestras preguntas están más abajo, pero antes de empezar nos gustaría tomarnos un momento para cuestionar vuestras preguntas. Se centran principalmente en nuestro colectivo, los Angry Workers, como “organizador en los centros de trabajo”. Si bien esto es una parte esencial de nuestra actividad, no es lo único que hacemos. Pensamos que este encasillamiento en los centros de trabajo refleja un problema más general en la izquierda radical en Reino Unido: a saber, la separación entre las “actividades organizativas” y el “debate o la estrategia revolucionaria”.

Como pequeño colectivo, tratamos de reunir estos dos elementos esenciales de la organización de la clase obrera:

  1. Recogiendo experiencias y fortaleciendo la auto-organización de los trabajadores en los centros de trabajo y en esta zona.
  2. Reflexionando acerca de estas experiencias dentro de un contexto más amplio –de relaciones de clase, políticas estatales, cambios técnológicos, crisis–, como parte de la investigación y el debate sobre los cambios en la composición de clase y los puntos de ruptura revolucionarios[1].
  3. Tratando de animar tanto la reflexión acerca de las experiencias de la clase obrera como el debate, dentro de la izquierda no estatista, a un nivel internacional, en nuestro caso mediante discusiones acerca de la “huelga social” con Plan C o con la IWW sobre la organización en Amazon[2].
  4. Aceptando una “responsabilidad a nivel local” en la difusión de las posturas internacionalistas (por ejemplo, acerca de la guerra y la inmigración) y de las experiencias prácticas obreras de otras zonas además de donde nosotros vivimos y trabajamos. Esto lo llevamos a cabo sobre todo a través de nuestro periódico político, WorkersWildWest[3].

Nos inspiramos en grupos como Big Flame o Solidarity, en la década de los 70 en el Reino Unido, Potere Operario en Italia, o la Sojourner Truth Organisation y la League of Revolutionary Black Workers, en la misma época en Estados Unidos, quienes mientras “se manchaban las manos” trabajando junto a los obreros, empleaban estas experiencias como base a partir de la cual debatir y discutir acerca de política y estrategia. Estas discusiones se basaban en necesidades reales de organización y en experiencias de lucha de clases, más que en una aburrida pontificación. Al mismo tiempo que tratamos de animar acciones directas en los centros de trabajo, no ocultamos nuestra perspectiva revolucionaria, sino que intentamos ligarla estrechamente con nuestras experiencias en el trabajo.Continue Reading

Charla y debate sobre la situación y las luchas de los trabajadores en China

El próximo sábado 15 de octubre (17h.) tendrá lugar en Madrid una charla sobre las condiciones y las luchas de los trabajadores en China, en la librería Enclave de Libros (C/ Relatores, 16).

Desde finales de los años setenta, se ha producido una fuerte restructuración de la economía en China. Esta reestructuración conllevó la expropiación de las comunas rurales, la privatización y cierre de algunas empresas de propiedad estatal, consolidándose otras en conglomerados mayores,  y el establecimiento de zonas económicas especiales donde se incrementaba el número de inmigrantes empleados. Para la población urbana la situación cambió muchísimo en términos de seguridad en el trabajo, al tiempo que la población campesina, cada vez en mayor proporción, pasaba al régimen de trabajo industrial.

Estos procesos suponen enormes flujos migratorios del campo a las ciudades. Dado que hay un sistema de registro de población en China (sistema Hukou), la población está dividida oficialmente entre el campo y la ciudad, por lo que los inmigrantes normalmente tienen menos acceso a los beneficios sociales que la población local. Esto significa que una persona registrada en una gran ciudad tiene más privilegios en lo que se refiere a la seguridad social, la educación, etc., que un inmigrante del campo. Este sistema funcionó bien en el pasado, dado que suministraba fuerza de trabajo barata del campo y era capaz de reducir los costes que conlleva a los capitalistas y al Estado mantener a la población trabajadora, haciendo que fueran los trabajadores inmigrantes quienes soportaran la carga de la reproducción social. En teoría los inmigrantes con estatus rural no tienen derecho a los mismos servicios sociales que la población urbana, pero sin embargo tienen acceso a tierras de cultivo, que supuestamente deben servir como sustituto de los derechos sociales. Este sistema funcionaba bien en una economía enfocada a la exportación, pero desde el comienzo de la crisis económica se está comprobando que es un obstáculo para el desarrollo del mercado interno chino y las luchas recientes están en cierto modo relacionadas con los límites a los que ha llegado este sistema.Continue Reading

El sueño americano por 2$ la hora: Luchas obreras en Amazon Polonia

Traducción del artículo publicado en Échanges nº 155, primavera 2016.

Amazon es uno de los mayores vendedores de libros, distribuidores y proveedores de alojamiento en la red, famoso por sus amplias redes de logística y sus almacenes, donde los trabajadores recogen y transportan rápidamente los artículos que se envían a los clientes.

Al contrario de lo que dice Amazon, y de lo que los medios de comunicación repiten como loros, Amazon no ha revolucionado la venta y la distribución de mercancías, sino que se ha limitado a conjugar las nuevas posibilidades de la venta online con las viejas prácticas de la venta a distancia. Ha reducido los costes y los retrasos en las entregas mediante la mecanización, la estandarización y la taylorización del proceso logístico, creando así en sus almacenes de todo el mundo un entorno de trabajo explotador, con centenares de miles de empleos sin cualificación, pesados y aburridos.

Los parones en el trabajo, las huelgas de trabajo lento y demás acciones, demuestran que los trabajadores no soportan esta explotación de manera pasiva, sino que la hacen frente. Un ejemplo reciente de estas luchas es la que se ha producido en el almacén que Amazon abrió en septiembre de 2014 en Sady, a las afueras de Poznan, en el oeste de Polonia. El objetivo de este artículo es exponer las condiciones de trabajo y los intentos de los trabajadores por organizarse y oponer resistencia, así como concretar los retos y los problemas a los cuales se enfrentan los trabajadores y los militantes que les apoyan[1].Continue Reading

Contra las ideas establecidas dentro del “movimiento” del 2016 en Francia

Mouvement Communiste/Kolektivnë proti Kapitälu. Boletín nº 11, 22 junio 2016.

Últimamente estamos asistiendo, tanto en Francia como en Bélgica, a una avalancha de giros semánticos y modificaciones en el sentido de bastantes conceptos y categorías propias del movimiento obrero revolucionario. Palabras que antes conservaban todo su sentido para los proletarios revolucionarios, como la huelga, en todas sus ilimitadas e insurreccionales declinaciones, o la violencia de clase, la revuelta, el bloqueo de la economía, la ocupación del terreno productivo y los sabotajes, las asambleas generales y la democracia directa, el movimiento y sus comités de base, hoy en día carecen de contenido subversivo. Se presentan bajo formas envilecidas o con un sentido diametralmente opuesto al original: se convierten en caricaturas inofensivas de la verdadera lucha de clases.

La ausencia de una correlación de fuerzas favorable (o al menos no tan claramente desfavorable) se intenta paliar mediante una escalada verbal que exalta simulacros de lucha. En lugar de reconocer los límites de los proletarios, o incluso la ausencia de toda combatividad, y estudiar sus causas, los sindicatos llamados conflictivos (CGT y SUD en Francia, FGTB-CGSP en Bélgica[1]) y sus ayudantes estalinistas, trotskistas y autónomos se lanzan a una carrera de velocidad para ver quién es el más radical. ¿Qué no hay huelgas? Pues vayamos entonces hacia la “huelga general”. ¿Que no hay huelga general? Entonces transformémosla en « insurreccional » o si no “bloqueemos la economía”, o “¡vayamos hacia la revolución!”. ¿Qué los obreros no ocupan sus centros de producción? Entonces nosotros bloquearemos las calles y las plazas.

Nuestros agitadores orales han pasado alegremente de la huelga por delegación[2] a la sustitución de la propia huelga. La evocación de la lucha ha sustituido a las verdaderas luchas masivas, que desgraciadamente no existen. Y cuando estos sucedáneos teatrales de la lucha de clases cristalizan en acciones ultra-minoritarias sin posibilidad de adquirir mayor amplitud, terminan reforzando la convicción del resto de proletarios de que el único objetivo de estas acciones es joderles la vida cotidiana, ya trabajen o estén en paro.

En este contexto repleto de falsas apariencias, donde las sombras de lo que una vez fue la lucha de clases bailan sobre el escenario del dominio capitalista, es fundamental restaurar el verdadero sentido de estos términos tan manidos, edulcorados y prostituidos, términos que no obstante antaño vertebraban el terreno conceptual del movimiento obrero independiente.Continue Reading

El discurso de Louveira

Este discurso fue pronunciado ante 500 delegados que representaban a 200.000 obreros, en su mayor parte metalúrgicos de Brasil, organizados en el Sindicato de metalúrgicos de Campinas y región, para la construcción de la Intersindical.

Durante el congreso, 2.000 ejemplares de nuestro libro El marxismo en resumen fueron impresos y difundidos gratuitamente a iniciativa del sindicato. La versión en castellano del libro, que pronto será objeto de una edición, está disponible en nuestra web.

Robin Goodfellow.

***

Camaradas, Ahora nos presentaremos con más detalle y os presentaremos el libro titulado «El marxismo en resumen. De la crítica al capitalismo a la sociedad sin clases». Robin Goodfellow es el seudónimo de un pequeño grupo de militantes de diversos países (Francia, Brasil, España…) que se dedica desde hace 40 años a la defensa de la teoría y de los principios marxistas. Nos situamos en la tradición del marxismo revolucionario que se afirma con la publicación del Manifiesto del Partido Comunista. Consideramos que esta teoría es la única que no solamente nos proporciona una explicación coherente del mundo, de las tendencias de la economía capitalista, sino que también nos da una orientación para las luchas prácticas por la emancipación del proletariado.

¿Que nos enseña el marxismo? Nos demuestra que:

Cualquiera que sea la determinación del proletariado en sus luchas cotidianas;
Cualesquiera que sean los resultados obtenidos a través del combate cotidiano por las reivindicaciones y los derechos;
Cualquiera que sea la «prosperidad» de la economía capitalista y la posibilidad para el trabajador de mejorar su estado;
Cualquiera que sea el progreso científico y técnico y sus promesas generales de mejora de las condiciones de trabajo y vida…

…el capitalismo no puede ofrecer a largo plazo, de manera duradera, una vida segura, un nivel de vida suficiente, un futuro sin miedo a lo que vendrá, para los trabajadores y sus familias.

Por el contrario, los factores que hemos enumerado se vuelven contra el proletariado:

– El alza de salarios y la lucha de clases potencian la automatización, la cual implica desempleo;
– La buena salud de la economía capitalista no es más que una forma de forjar cadenas doradas para el proletariado, degradando su salario relativo;
– A la momentánea prosperidad suceden de forma necesaria las crisis que desbaratan lo que se haya podido lograr en las fases de desarrollo;
– En cuanto al progreso técnico y científico, va dirigido directamente contra el proletariado a fin de incrementar y refinar su explotación.Continue Reading