Primavera del 2016: un movimiento inesperado

Nota de los autores: Este texto se ha escrito a petición de los compañeros italianos y alemanes, a medida que el movimiento se desarrollaba, y con elementos informativos y de reflexión que se han ido integrando poco a poco. De ahí las inevitables repeticiones, redundancias, incluso contradicciones. Esperamos conseguir escribir más adelante otro artículo de síntesis y balance.

Nota de la traductora: Al final del texto se incluye un glosario con información acerca de las siglas empleadas por los autores así como de denominaciones y términos poco o nada familiares al lector en castellano. Esperamos que sea de ayuda y facilite, en la medida de lo posible, la comprensión general del artículo.

            Traducido al castellano por Alicia Marchand.

Un clima social en vías de reavivarse

Las primeras manifestaciones convocadas por los sindicatos tienen lugar desde el inicio del año, a poco de anunciarse el proyecto de reforma del código de trabajo (denominada “loi El Kohmri” o “loi travail”), la presentación de la cual está prevista para el 9 de marzo. Entretanto, y mientras que la CFDT (seguida por la CFTC, L’UNAS y la CFE-CGC, que cambiarán su posición posteriormente) se declara satisfecha por las primeras pequeñas modificaciones introducidas rápidamente en el proyecto de ley, la intersindical CGT-FOSolidaires-FSU-UNEF-Fidl-UNL manifiesta su oposición. Ésta será acompañada en numerosas ocasiones por la UEC así como por varios componentes del Front de Gauche (Frente de Izquierda), por colectivos de estudiantes y de bachilleres, entre ellos el Mili, el DAL, la LDH (especialmente contra las cargas policiales y el estado de emergencia), por el Gisti y las asociaciones de apoyo a migrantes…

Las fechas de estas manifestaciones coinciden con otras en solidaridad con los migrantes y contra el estado de urgencia. Tienen lugar tras la movilización contra la COP 21, que el Estado había conseguido controlar durante los últimos meses del 2015, sugiriendo que el estado de urgencia que, más que para proteger a la población del peligro terrorista, servía para acallar al movimiento ecologista[1]. Por tanto, de entrada nos da la impresión de que la movilización contra la “loi El Khomri” se inscribe en un clima social en vías de reavivarse.Continue Reading