Declaración final de la reunión transfronteriza de trabajadores de Amazon en Poznań, 21-23 de abril de 2017

Amazon sigue haciendo todo lo posible para que sus empleados en los almacenes y centros de entrega trabajen en unas condiciones que les hacen enfermar y les desgastan en pocos años.

En Polonia, en 2016, la restrictiva ley laboral impidió convocar una huelga en Amazon, que más de 2000 trabajadores habían aprobado en una votación. Hoy, los trabajadores que se defienden son despedidos, bajo el pretexto de baja productividad o enfermedad.

En Francia, Amazon presiona con reducciones de salario efectivas.

En Alemania también, Amazon utiliza las bajas por enfermedad como un pretexto para despedir a los trabajadores, presionarlos para que firmen el despido o para no renovar sus contratos. Las huelgas organizadas por el sindicato Ver.di continúan, pero no han logrado ganar protección a través de un convenio colectivo.

En todos los casos, la dirección de Amazon, que obtuvo ganancias récord el año pasado, demuestra que para ellos los trabajadores simplemente son un medio para maximizar los beneficios.

La resistencia en los centros de Amazon donde los trabajadores son más militantes y tienen voluntad de hacer huelga sigue siendo difícil, porque sin una amplia resistencia internacional la compañía, que opera globalmente, puede transferir el procesamiento de pedidos a otros almacenes y países, evitando así el impacto de las huelgas.

Por lo tanto, una lucha efectiva en o contra Amazon requiere que el combate y la coordinación cruce las fronteras, y tiene que tener en cuenta las diferentes experiencias de los trabajadores.

Es por eso que algunos trabajadores de Amazon y simpatizantes procedentes de Polonia, Francia y Alemania se reunieron en Poznań entre el 21 y el 23 de abril, para intercambiar sus experiencias.

Como en las reuniones anteriores en 2015 y 2016, las afiliaciones sindicales o los mandatos no desempeñaron ningún papel, porque para los participantes se trata de una comunicación auto-organizada más allá de las estructuras organizativas jerárquicas.

Aún más que durante las reuniones de 2015 y 2016, esta vez el tema central fueron las estrategias de lucha. Debido a los diferentes salarios y situaciones legales, muy variables entre lugares y países distintos, los puntos de referencia comunes más obvios no eran los convenios colectivos ni las demandas salariales, sino las condiciones despóticas y enfermizas de trabajo y de salud a las que se enfrentan los trabajadores en todos los centros de Amazon.

Los participantes decidieron colocar estas condiciones en el centro de una campaña conjunta “¡Amazon nos pone enfermos!”, y presionar a Amazon a través de unos días de acción para mejorar estas condiciones.

Poznań, abril de 2017.

13 obreros de Maruti-Suzuki condenados a cadena perpetua en India

Traducción del texto publicado en el blog Maruti-Suzuki Workers Union.

El pasado sábado, los tribunales de Gurgaon (India) condenaron a cadena perpetua a 13 sindicalistas por la muerte de un directivo de Maruti-Suzuki durante los disturbios de 2012.

¡LIBERTAD PARA LOS OBREROS DE MARUTI! 13 MIEMBROS DEL SINDICATO DE MARUTI CONDENADOS A CADENA PERPETUA POR LUCHAR POR UNA ORGANIZACIÓN SINDICAL Y LA ABOLICIÓN DEL SISTEMA DE CONTRATOS

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La pasada tarde del 18 de marzo, trece hermanos nuestros (entre ellos 12 miembros del comité del sindicato Maruti Suzuki Workers Union) fueron condenados de por vida por la Gurgaon Additional Sessions Court, acusados de asesinato sin ningún fundamento. Cuatro obreros recibieron penas de 5 años. Otros catorce, de 3 años, pero ya han pasado 4 años en prisión, por lo que serán liberados. A los 117 obreros absueltos con anterioridad, que estuvieron 4 años en la cárcel, no sabemos quién les devolverá esos años perdidos. 148 ya pasaron 4 años en prisión incondicional desde 2012, y 2.500 obreros fueron despedidos ilegalmente y han sufrido una continua represión del Estado.Continue Reading

Comunicado de prensa del S.I. Cobas sobre la detención (y posterior excarcelación) de Aldo Milani

La tarde del pasado jueves 26 de enero, el secretario nacional del sindicato italiano S.I. Cobas, Aldo Milani, era arrestado y trasladado a la cárcel de Módena, acusado de extorsión a un empresario. Esa misma noche el SI Cobas llamaba a la movilización general. De madrugada los obreros de varios almacenes ya estaban en huelga (Piacenza, Milán, Bolonia, Parma, Brescia y Roma, en empresas como DHL, TNT o UPS, entre otras varias). Por la mañana, el sindicato convocaba una concentración ante la prisión de Módena, mientras la abogada aún no había podido reunirse con detenido. En la prensa de los patrones empezaba a aparecer la noticia de la detención de un sindicalista (en algunas versiones eran dos) del SI Cobas por extorsionar al empresario del sector cárnico Levoni, acompañada de un vídeo de la policía, sin audio, en el que se veía a Levoni entregar un sobre a un supuesto representante del sindicato, en realidad consultor empresarial. Durante todo el día 27 y la mañana siguiente continúan las huelgas y las muestras de solidaridad con Milani, que sería liberado a primera hora de la tarde del 28 (y recibido a su salida de la cárcel por los trabajadores que se concentraban allí), aunque con medidas cautelares.
Respondiendo a la intoxicación informativa, el miércoles 1 de febrero los trabajadores del SI Cobas se manifestaron ante la sede de la RAI en Milán para exigir a los periodistas que difundieran las declaraciones del sindicato ante los hechos. Y el sábado 4, el sindicato convocó una manifestación en Módena (contra la represión y por la libertad de circulación, bajo el lema “Contra la guerra de los patrones, por la unidad y la defensa de la lucha proletaria”), que fue prohibida. A pesar ello los trabajadores recorrieron las calles y terminaron ocupando la estación de tren, tras las provocaciones de la policía.

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Comunicado de prensa sobre la detención (y posterior excarcelación) de Aldo Milani 

El SI Cobas nacional se ha quedado profundamente perplejo al ver la forma en la que los principales órganos de prensa y radiotelevisión han tratado y difundido el arresto de nuestro coordinador nacional Aldo Milani. Trascurridas las primeras horas tras las medidas cautelares, hemos asistido a una caza mediática en una sola dirección, fruto de conjeturas, falsas interpretaciones de los hechos y erróneas atribuciones de responsabilidad, en el contexto de un empleo desmesurado, impropio y en nuestra opinión instrumental del video producido por la Jefatura de Policía de Módena, en el que se ve cómo el empresario Levoni entrega un sobre de dinero al consultor chantajista Piccinini. Y lo que es aún más grave, casi todos los medios de comunicación han presentado al señor Piccinini como “sindicalista del SI Cobas”, sin que se sepa cuál ha sido su fuente de información. Estas noticias, que ya hemos demostrado donde corresponde que son falsas, constituyen una grave lesión a la imagen y la honradez de nuestra organización sindical: una honradez que el SI Cobas, siglas poco conocidas para el gran público, ha conquistado con años de luchas y peleas, sobre todo en los almacenes de logística, auténticos y verdaderos laboratorios de sobre-explotación de la fuerza de trabajo (principalmente inmigrante y por tanto fácilmente chantajeable) por parte de falsas cooperativas sin escrúpulos. Ante semejante caso, frente a errores tan obvios y evidentes en la narración de la crónica de los acontecimientos, consideramos que su desmentido y/o rectificación es algo obligado, y se debería llevar a cabo con el mismo énfasis que se puso en la primera y errónea versión.

En lo que respecta al caso, queremos señalar que, dado que el tribunal de Módena ha confirmado las medidas cautelares contra ambos sospechosos, la decisión de dictar medidas más leves para Milani (residencia obligatoria en lugar de arresto domiciliario) supone una importante prueba de que la coordinadora nacional del Si Cobas es totalmente ajena a la acusación de extorsión contra el grupo Levoni.

Respecto a éste último, que ha sido presentado en la prensa como una víctima, sorprende que los principales medios de comunicación no tengan noticia de las innumerables huelgas y protestas sindicales llevadas a cabo por los trabajadores de las empresas Alcar Uno y Global Carni, primero por explotar sin ni siquiera aceptar la mínima protección que prescribe el convenio colectivo vigente, con turnos brutales y salarios de hambre, y luego por despedir ilegalmente, mediante medidas anti-sindicales y discriminatorias, y en fin, por defraudar el dinero de las cotizaciones sociales, pues sus empresas, a las que ya hemos denunciado por fraude fiscal, han estado años sin pagar las contribuciones a la seguridad social… En este sentido, disponemos de buena cantidad de material y documentos que demuestran lo que afirmamos.

Así, pues, reivindicamos enérgicamente nuestro derecho a exigir una rectificación y el desmentido de las “narraciones tóxicas” que se han difundido sobre el SI Cobas con tanta insistencia en las últimas horas, así como nuestra capacidad para ejercer nuestro derecho a réplica sobre toda esta cuestión, en lo que respecta a las luchas sindicales que se están llevando a cabo en el sector de los mataderos en Módena.

S. I. Cobas nacional.

Los dos métodos de la política sindical (Rosa Luxemburgo, 1907)

Publicado originalmente en Die Neue Zeit, 24 de octubre 1907 (vol. I, nº 4). Traducido del inglés.

El nuevo acuerdo salarial al que ha llegado el sindicato de impresores aparentemente no tiene ninguna relación con las deliberaciones de la conferencia del Partido celebrada en Mannheim, pero visto más de cerca se puede considerar que constituye un riguroso comentario acerca de ésta. En Alemania, el sindicato de impresores hace tiempo que es visto como modelo de la fuerza y el éxito que puede lograr una organización proletaria en la esfera económica en la medida en que permanezca dentro del “terreno positivo” de los intereses cotidianos de los obreros y se cierre prudentemente en banda a las tentaciones del “romanticismo revolucionario”. A través de su historia, desde su voluntaria aceptación de las disposiciones que la reacción impuso con las leyes anti-socialistas hasta este último acuerdo salarial, el Sindicato Alemán de Impresores constituye la clásica expresión de esa política sindical que prefiere la paz a la lucha, los acuerdos con el capitalismo al conflicto, la neutralidad política al abierto apoyo al Partido Socialdemócrata, y que, llena de desprecio hacia el “fanatismo” revolucionario, tiene su modelo ideal en los sindicatos de tipo inglés. Ha sido necesario mucho tiempo, pero hoy los frutos de semejante política se han vuelto obvios incluso para los más miopes. Durante décadas, el espléndido estado de la tesorería, las seguras condiciones de vida, las condiciones de trabajo relativamente favorables y la larga paz que reinó en el oficio, parecían constituir el mejor testimonio de los métodos de los impresores. Hoy, con el nuevo acuerdo salarial, todo este espléndido edificio parece que se ha derrumbado de golpe. En lugar de un éxito económico excepcional, los impresores, a pesar de toda su tenacidad, perseverancia, discreción y moderación, y a pesar del espléndido estado de su organización y de sus fondos, finalmente han permitido que el capital les dicte unas condiciones tan vergonzosas que una ola general de indignación está recorriendo las filas de esta sociedad de sangre normalmente fría. No obstante, para poder evaluar adecuadamente y en su completa dimensión el fiasco del llamémosle método inglés de política sindical, debemos comparar el reciente acuerdo salarial del Sindicato Alemán de Impresores con los últimos logros de los impresores rusos, lo cual equivale a comparar los frutos de largas décadas de trabajo pacífico con el resultado de tan solo un año de agitación revolucionaria.Continue Reading

Llamamiento del SI Cobas a una jornada de movilización junto a los trabajadores de Francia

Las movilizaciones de los jóvenes y de los trabajadores en Francia contra la Ley El-Khomri, equivalente transalpino al Jobs Act de Renzi, se han extendido a toda Francia y se intensifican en los sectores del transporte y en las refinerías, con potentes manifestaciones en las plazas de numerosas ciudades que hasta el momento están consiguiendo hacer frente a la creciente represión del aparato del Estado.Continue Reading

La situación social en Francia

Francia, 26 de mayo.

El objetivo de este texto es reflexionar sobre la situación social actual y la correlación de fuerzas entre las clases en Francia y en el resto del mundo. Los trabajadores se verán obligados a superar el contexto actual de ataques salvajes contra la clase obrera, que duran ya 30 años, y cuyo objetivo es salvar el capitalismo.

El movimiento social que se inició hace 2 meses permanece ampliamente encuadrado y manipulado por las fuerzas de la izquierda burguesa. La clave de la situación está en el derribo de la cárcel burguesa que es Nuit Debout, en la que nos han encerrado. Y esto también requiere de la reflexión y de abiertas discusiones políticas sobre nuestra situación, pero al margen del marco limitado, impuesto y bien acotado de Nuit Debout.Continue Reading

Cartas desde París y Reflexión sobre el contenido y los medios de lucha bajo el presente dominio capitalista (H.Simon)

Primera carta desde París, 6 de abril.

“NOCHE EN PIE” EN PARÍS

Os envío la imagen con la bandera roja sobre la República, en el instante en que tomé la foto.

Esto es en general lo que dicen los que están en las asambleas de la “Nuit Debout”:

“Reapropiarnos del espacio político pasa también por reapropiarnos del espacio público.”

“Estas noches en pie no son reivindicativas. Son políticas. Pretenden ser un lugar de encuentro y de manifestación en su sentido más primario. Porque pensamos que ya no tenemos nada que decir en la política actual, y que nuestras papeletas de voto carecen de sentido. Y porque queremos recuperar el sentido político de nuestra vidas.”

“Esta noche en pie será pues un espacio para la palabra.”

ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LA “NUIT DEBOUT”

De vuelta en París, ayer por la tarde me acerqué a la Plaza de la República.

Me impresionó bastante la cantidad de gente que había en la asamblea (entre 2.000 y 3.000, una asamblea general de un tamaño que emociona). Escuchaban y participaban. El discurso y la madurez política tienen más importancia que antes (los “indignados” o “occupy”, sería un error comparar estos movimientos diferentes, aunque es lo que pretenden los “recuperadores” de todo pelaje).

Se habla de política sin tapujos, y aunque no se pretendan aportar soluciones políticas ni hablar de la sociedad futura, eso es de hecho lo que hacen. Son lúcidos contra la clase política y un poco (habrá que comprobarlo) contra “la izquierda de la izquierda”. Al menos este discurso estuvo presente.

Se hacen ilusiones con la democracia: “somos nosotros, el pueblo, los que debemos remplazar a los inútiles que nos gobiernan, de todos los partidos”. Pero al mismo tiempo critican el sistema de representación que de hecho es “el” totalitarismo de los poderosos. Hubo una discusión acerca de si votar o no si se ocupaba la plaza. No hace falta, decían algunos, pues “estamos aquí para imponer nuestra voluntad”. Así pues, “ocuparemos la plaza aunque sea ilegal”.

No había muchos izquierdistas ni profesionales de este tipo de movimientos. No reconocí a nadie. La mayor parte de los participantes tenía en torno a 20-22 años, aunque había personas de más edad de pie, alrededor de los que hablaban sentados.

Quieren que la lucha vaya más allá de la Ley del Trabajo-El Khomri y que continúe hasta su abolición. Dicen que hay que luchar por abolirla para lograr la victoria frente al poder, que nos volverá a atacar. Hay que conseguir la victoria para acabar con el ciclo de derrotas que duran al menos desde las luchas contra las jubilaciones en 2010.

Algunos trabajadores del ferrocarril de la Gare de l’Est intervinieron para invitar a que se participara en la comisión creada para preparar la huelga general. Otros también estaban de acuerdo en que había que preparar la huelga general, acercarse a las banlieues y a las fábricas para hacer asambleas. Toda la población debe recuperar la palabra y el poder. No era difícil tomar la palabra. Me lo llegué a plantear, pero primero prefería escuchar, ya veremos en la próxima asamblea general.

Según algunas personas que me encontré, el Nuevo Partido Anticapitalista está empezando a involucrarse en el movimiento para “calmarlo”.

PEQUEÑO COMENTARIO GENERAL

Parece que se confirma lo que yo comentaba en una reflexión anterior: “se escucha un profundo rugido procedente de las entrañas de la sociedad y que se amplifica y se eleva de la sociedad…”. Este rugido aún debe madurar. Se enmarca en una profunda ola a la que le ha costado trabajo emerger, pero la continuidad de las luchas pasa por aquí. Recuerdo el texto de Henri Simon sobre la importancia de “las plazas” [“Reflexión sobre el contenido y los métodos de lucha bajo el presente dominio capitalista“, reproducido más abajo], en el que afirma que este tipo de movimientos se remontan a Tiananmén. Este artículo debería estar disponible en la web “Fragmentos de la autonomía”. Aunque no es ni mucho menos suficiente, el texto apunta algunas cosas que sí que tienen valor.

SOBRE ESTE MOVIMIENTO

Cuidado con los que están detrás de este movimiento o tratan de mojar la pólvora antes de que las reacciones sean demasiado fuertes, y también con los que buscan crear un Podemos a la francesa para canalizar las futuras luchas. ¿O acaso persiguen ambos objetivos al mismo tiempo? Así es, pues ciertamente sorprende la “ruidosa” publicidad que han hecho los medios de la burguesía.

Dicho esto, si bien la burguesía trata de solucionar la falta de credibilidad de sus órganos políticos y sus sindicatos, también sería interesante señalar que eso quiere decir que percibe que algo está cambiando.

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Segunda carta desde París (distinto remitente), 9 de abril.

Decido ir a ver qué pasa en la plaza de la República. Me encuentro con el movimiento Nuit Debout, alternativa al encuadramiento de un movimiento que supera a los sindicatos, al gobierno e incluso un poco a la policía.

El viernes 8 de abril estuve en la plaza y al día siguiente a la salida del metro del bulevar Filles du Calvaire.

La manifestación parece en principio clásica: los globos de los sindicatos, el cortejo de las juventudes comunistas. Pero al acercarnos a la Bastilla, la manifestación se bloquea. En el bulevar Beaumarchais, la gente retrocede por las aceras…los manifestantes están bloqueados en las vías de circulación mientras otros dan media vuelta por las aceras.

Por teléfono me dicen que la situación es tensa y que por eso la manifestación está parada. Las CRS han cargado y se han producido o se están produciendo choques.

Por las calles paralelas, llego a la Bastilla, cruzándome con personas con los ojos rojos: ya habían gaseado.

En la Bastilla, descubro que la cabecera de la manifestación no está allí y que la plaza está completamente rodeada por los CRS. Un largo cordón cierra el paso a derecha e izquierda de la columna de Julio. Imposible enfilar el bulevar Richard Lenoir, ni ir más lejos…

Espera, más bien larga. ¿Qué van a hacer los secretas? ¿Qué van a hacer las CRS? Empieza el movimiento. Dos jefes de los bomberos, sin casco, llegan y observan, dispuestos a intervenir si es necesario… movimiento de secretas, con las porras eléctricas en la mano, con casco, protegidos, armados… Movimientos de las CRS que abren y cierran la marcha. De hecho, se disponen a dejar pasar el cortejo, que llega unos minutos tarde.

Sin embargo, hay sorpresa cuando llega la cabecera de la manifestación, una como pocas veces se ha visto. Hay que remontarse al 2010 o a 1996 para hablar de algo semejante: ninguna banderola en la cabecera. Las organizaciones se ven superadas por manifestantes resueltos, que actúan al margen de dichas organizaciones. Vimos manifestaciones parecidas aquel sábado de protesta contra la ley de jubilación en octubre de 2010, o una tarde de verano, en agosto de 1996, tras la expulsión de los sin papeles de Saint Bernard. Todos aquellos jóvenes quisieron plantarse, y se plantaron, ante el centro de detención mientras las organizaciones pretendían detener el cortejo junto al parque de Vincennes.

En el resto de la manifa ocurría lo mismo: nada de organizaciones oficiales en primera fila, los autónomos ocupan ese lugar, y luego las juventudes comunistas. Sorprende los mundos tan diferentes que se van sucediendo, con eslóganes también muy distintos, unos radicales, otros los corrientes entre las organizaciones de encuadramiento de las juventudes del PCF…

El paso por la calle Lyon, por la avenida Daumesnil, el bulevar Diderot, se llevará a cabo en medio de una tensión redoblada por la desconfianza: los CRS están por todas partes, bastante menos numerosos que los manifestantes, pero muy cerca, a veces parados, a veces en marcha en grupos de varias decenas, 30 o 40 policías. Las provocaciones son constantes.

Al llegar a la plaza de la Nación, lo mismo. Grandes grupos de CRS que llevan con el casco puesto desde la Bastilla. ¿Son los mismos? Ni idea, pero es el mismo Estado, los mismos enemigos, pues el gobierno ya nos ha advertido que está en guerra… Y lleva un mes demostrando que es contra nosotros, los jóvenes, los trabajadores y el conjunto de la población civil. Los CRS suben a los taludes que hay al lado del viejo quiosco de música, rehabilitado hace menos de un año… Se oyen gritos de “uuuhhhhh”, como expresión de cólera contra estos 30 o 40 sirvientes del capital, que aporrean las cabezas de los obreros y dan palizas a los manifestantes, imagines que todos tenemos en mente desde el 9 de marzo.

Poco a poco van llegando más manifestantes. Se nota que la calma, que nunca ha estado presente de todo desde que dejamos la Bastilla, está a punto de desaparecer completamente, y que el inevitable enfrentamiento se acerca. Me voy alejando mientras otros se preparan para el enfrentamiento. Se lanzan algunos proyectiles inofensivos. Botellas de plástico y otros desechos. Algunos CRS ya tienen las botas o los pantalones blanqueados por la harina o la pintura… Los que están en lo alto, en la loma, tratan de contener a la masiva multitud que les ha rodeado, pero solo disponen de 2 o 3 metros de altura para impresionar: ¿será suficiente?

Los minutos pasan rápido, ya han bajado de la loma. Ahora una multitud de jóvenes, preparados para la ocasión, encapuchados, enmascarados y protegidos, se sube a la loma en pocos segundos. No debió ser cómodo para los CRS que estaban en primera fila tener que retirarse ante manifestantes mucho peor armados y protegidos… ¡pero más resueltos!

Parece que algo ha cambiado en el país. Aunque los medios lo minimizan. France24 habla de choques al margen de las manifestaciones. Nada más falso.

Toda la manifestación parisina, al menos el 9 de abril, es una demostración de fuerza provocada por el gobierno. Aunque hay cosas que demuestran incertidumbre y desconcierto entre las CRS. Se ha producido una especie de vuelco, y no es seguro que la policía lo viniera venir. Al menos un helicóptero sobrevolaba la manifestación. El objetivo de la policía, y por tanto del gobierno, era provocar a toda manifestación durante más de 2 horas… Aunque finalmente se anunciaron muchas menos detenciones por la tarde; ¿por qué?, ¿qué significa esto? ¿Qué la reacción organizada por parte de los autónomos ha sido providencial a la hora de evitar una nueva demostración de violencia por parte de las CRS? ¿O al contrario, que el objetivo era dejar hacer, dejar que se desahogasen, en lugar de controlar lo que ya ninguna organización de izquierdas o sindical puede contener, a saber, la cólera de una franja cada vez más gruesa de la juventud?

Parece que los dirigentes de la CRS iban a tientas, y que se han topado con algo distinto a anteriores manifestaciones: decenas de jóvenes preparados para el enfrentamiento, lo cual no ha permitido a la CRS y a los secretas caer sobre individuos aislados para detenerlos, al menos según indican los medios acerca de las manifestaciones de por la mañana.

Aplaudimos la capacidad de organizarse de estos jóvenes autónomos. No obstante, queda algo esencial por hacer, que además es absolutamente necesario: desarrollar un programa de combate y de victoria para armar a los miles de jóvenes que han llegado a las calles de la capital y de otras ciudades del país o que ocupan las plazas de otras capitales europeas. Pues con los corteses debates entre los Ayraud y los asesinos y los matones de enfrente, del partido socialista, en un plató de televisión, o con los bien pensantes demócratas que han iniciado la Nuit Debout, esta pequeña victoria en la calle no puede hallar su continuación política, ni la juventud podrá ganar su combate contra la ley El-Khomri u otras reivindicaciones.

Con esta victoria del 9 de abril, muy pequeña en comparación con lo que lleva pasando desde hace un mes en unas jornadas programadas para la derrota, esa franja de la juventud que se reconoce vencedora debe ser capaz de reconocer su propia fuerza. En efecto, normalmente, los sindicatos y otras organizaciones hacen de tampón frente al Estado. Esta tarde el servicio del orden de Force Ouvrière abandonaba la plaza avergonzado, y nadie pensó en interponerse entre los jóvenes y las fuerzas de choque del Estado, las CRS.

La juventud ha llegado a un punto que le ha permitido hacer bascular el movimiento hacia una victoria, este 9 de abril… llevando a la derrota al gobierno. Pero aún falta un nivel de discusión y de organización que no tiene nada que ver con el que proponen las Nuit Debout. Pues el 9 de abril, ha sido más bien el après-midi debout lo que ha permitido hacer retroceder a las CRS.

La cuestión del programa de lucha que permitiría a la juventud arrastrar al mundo del trabajo está, hoy, a la orden del día, y a escala como poco nacional. Pero es necesario que los jóvenes y los menos jóvenes estén a la altura de las tareas, unas tareas que ninguno de los militantes de las organizaciones tradicionales está dispuesto a hacer. Suelen preferir las formas caducas de antes de 2007, más que impregnarse de los cambios que se han producido en la situación, que tanto ha evolucionado desde hace casi 10 años.

Somos muchos los que queremos parar los ataques del gobierno, y no sólo esta desacreditada ley, pues centrarse únicamente en la ley El-Khomri serviría de ayuda al gobierno a la hora de hallar un camino para aprobar el resto de leyes criminales. Ahora se trata de armarse con un programa de combate y reagruparse a su alrededor, un programa de defensa y de organización de los trabajadores con la perspectiva de crear en todas partes donde sea posible comités de barrio, con el objetivo de dedicarse a crear organizaciones obreras de asalariados de todas las empresas, grandes o pequeñas, en todos los barrios de las grandes ciudades del país. Allí está la fuerza y la capacidad de elaborar ese programa. El partido que deseamos y que necesitamos para ganar está aún por construir, y el proceso ya ha comenzado, está al alcance de nuestra voluntad y de nuestra capacidad cristalizar las aspiraciones de la juventud de plantar cara a este gobierno del robo generalizado y de provocadores permanentes.

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REFLEXIÓN SOBRE EL CONTENIDO Y LOS MÉTODOS DE LUCHA BAJO EL PRESENTE DOMINIO CAPITALISTA

Échanges nº 141, verano 2012.

El texto que sigue, como indica el título, no es la afirmación de una teoría sino un intento de comprender las luchas de estos últimos años, de situarlas dentro de un proceso global de emancipación y animar un debate que permita justamente precisar esta reflexión sobre sus métodos y su contenido.

Contenido y métodos están estrechamente ligados en una relación dialéctica, aunque en los debates teóricos o bien se separan o bien se confunden completamente el uno con el otro, como un solo movimiento de emancipación.

Aquí no nos proponemos entrar en semejantes debates, sino tratar de ver cómo los recientes movimientos, que a todos nos han sorprendido por sus características relativamente nuevas, pueden llegar a ligarse con todas las anteriores corrientes de emancipación y/o si presentan algo que les sitúe en la misma dirección que estos viejos movimientos, aunque con rasgos completamente nuevos tanto por su forma como por su contenido.

¿Cómo caracterizar a estos movimientos que en el curso de los últimos 2 o 3 años (unos años de crisis profunda del capital, hay que subrayarlo) han tenido un papel protagonista dentro de lo que se podría llamar movimientos de lucha contra el sistema en su marco nacional?

Aunque se dan a sí mismos nombres diferentes (muchas veces son los medios quienes les dan un nombre que luego pasa a ser reivindicado como identidad común), estos movimientos presentan características comunes:

  • Un contenido de clase difícil de definir, a pesar de la amplitud de las masas involucradas y de su duración en el tiempo, tanto más en la medida en que en la mayor parte de los casos no vinieron acompañados de luchas específicas de trabajadores, aunque algunas trataron de ligarse o de ser ligadas, individual o colectivamente, a tales movimientos. En cambio, los precedentes movimientos de diverso tipo, los movimientos de protesta dirigidos y limitados, han podido así converger en un movimiento común, superando su particularismo;
  • Surgen normalmente a partir de un acontecimiento puntual que parece no ser más que la chispa que hace explotar una mezcla de descontento diverso procedente de fracciones heterogéneas de población;
  • La ocupación permanente y en masa de un lugar público central o la repetición cotidiana de manifestaciones, pero de manera pacífica, sin buscar inicialmente un enfrentamiento violento y directo con el poder establecido. Se podrían comparar estas ocupaciones con la ocupación de las fábricas en el trascurso de una huelga, pero hay diferencias, porque aquellas no están limitadas a un lugar concreto ni a unos participantes en concreto, y muchas más en lo que respecta a las reivindicaciones;
  • Su internacionalismo, que sin propaganda ninguna, simplemente por su conocimiento mediático, ha llevado a una especie de reivindicación de común pertenencia.
  • Un rechazo de todo tipo de jerarquía, rechazo de los grupos políticos organizados y una búsqueda de métodos e incluso técnicas de comunicación que autorizan tanto las expresiones individuales como la toma de decisiones colectiva;
  • Empleo de los modernos medios de comunicación, que han favorecido ampliamente su surgimiento y su desarrollo, sin que podamos decir que tengan un papel esencial y de los que además hay que subrayar su fragilidad ante el poder represivo de los Estados.
  • Reivindicaciones muy vagas con palabras poco precisas y también a veces términos trasnochados que dan pie a cualquier crítica, cualquier manipulación y cualquier forma de represión. Sus reivindicaciones comunes, que podrían diferenciarse según el país del que se trate, permiten subrayar su carácter político indiferente ante toda reivindicación material u organizativa específica. Concepto que se resume bien en esta declaración de un “indignado”: “Elaborar reivindicaciones que pueden ser satisfechas confiere necesariamente legitimidad a quien tiene poder de satisfacer dichas reivindicaciones”;
  • Su carácter efímero, que no se debe tanto a la represión violenta por parte del sistema (aunque ésta ha jugado a veces su papel, contribuyendo a que el carácter pasivo y pacífico original haya pasado a acciones más directas, violentas, pero sin adoptar más forma que la defensiva, y raramente de ataque ofensivo contra los organismos de poder), sino más bien a una especie de estancamiento, a la falta de una dinámica nacional y/o internacional;
  • Aunque es difícil saber qué queda de estos movimientos tras su dispersión, tras la represión o su estancamiento, podemos pensar, por algunos ejemplos, que algunas formas concretas de acción subsisten en el seno de la sociedad civil y en las empresas. Intentos que pueden presentarse más como acciones minoritarias de “vanguardia” que como el desarrollo del propio movimiento bajo otras formas;
  • Una cosa a la que los medios no han prestado gran atención, con esas multitudes en las grandes plazas durante un periodo más o menos largo, es que los participantes han tenido que responder necesariamente a una multitud de cuestiones prácticas en relación a problemas muy materiales (alimentación, cocina, higiene, etc.). Es de esperar que las soluciones colectivas adoptaron una forma acorde con la perspectiva de una nueva organización global. Pero no hemos hallado nada que permita responder a esta interesante cuestión;
  • De manera general, estos movimientos han supuesto una ruptura con los conceptos/prácticas que, bajo diversas formas, dominaban la teoría y los proyectos revolucionarios (aunque pocos están dispuestos a admitirlo), que pueden resumirse esquemáticamente con la concepción de la salida del régimen capitalista mediante la acción violenta en un enfrentamiento directo con los poderes dominantes;

Una vaga impresión nos lleva a pensar que las viejas vías hacia la revolución las ha cerrado la propia evolución del capital:

  • Al disponer de una red mundial de producción de componentes, el capital puede canalizar cualquier conflicto dentro de su sector económico, haciendo inviable el esquema clásico de extensión del conflicto mediante su internacionalización;
  • La transformación de los métodos de explotación del trabajo tiende a aislar al trabajador cada vez más en su individualidad y excluye toda posibilidad de acción colectiva en el lugar de trabajo: cualquier resistencia al peso de la opresión social no encuentra más campo de acción que las asambleas globales en los lugares públicos, como testimonia el éxito de tantas manifestaciones colectivas sobre cualquier tipo de cuestión;
  • Correlativamente, el capital dispone hoy de unos medios tecnológicos de represión tan sofisticados que ningún movimiento de lucha abierta, por potente que sea, dispondría jamás de capacidad suficiente para vencer (como podría parecer que ocurría hace cien años, cuando parecí que bastaba con “tomar las armas”, las mismas que las del adversario);
  • Finalmente, y que quizá es incluso más importante que todos los combates de clase, esa vaga impresión de que las destrucciones planetarias provocadas por la expansión mundial del capital han alcanzado su punto de no retorno, impresión que la incapacidad del capital para cambiar algo en esta marcha hacia el abismo hace incluso más evidente. Esto lleva a trasladar las resistencias para integrar las luchas de clase limitadas hacia las luchas de la población global;

Los movimientos que hemos descrito deben enmarcarse dentro de su contexto histórico: en el curso de los pasados 50 años, podemos detectar movimientos similares bajo idénticas formas, esencialmente la ocupación permanente de un espacio público. Pero no tuvieron ni esta frecuencia, ni esta internacionalización y, aunque no se pasó por alto su importancia, se midieron con el rasero de los criterios tradicionales que conciben la revolución como resultado de un enfrentamiento directo con el capital. Y de nuevo volvemos a encontrarnos hoy, cuando estos movimientos se han multiplicado, con una cierta mezcla de dos concepciones (aunque este nuevo movimiento no procede de ningún concepto anterior).

Para restituir históricamente lo que hoy vemos multiplicarse, basta con recordar acontecimientos como el de Corea del Norte, México, la China de Tiananmén, Mayo del 68 en Francia, Argentina, etc.

Su dispersión temporal los convertía hasta hoy en acontecimientos particulares, fuese cual fuese su dimensión y su repercusión mundial. Hasta ahora, las luchas en el sector productivo se consideraban como la base de partida para toda transformación social global. El movimiento del que hablamos no elimina en absoluto el movimiento de clase: al contrario, lo integra, aunque pueda aparecer hoy como un movimiento distinto, separado del resto de movimientos de lucha o de revuelta.

También podríamos examinar este movimiento de una manera mucho más general, relacionándolo con la historia de la propia humanidad. Si insertáramos el desarrollo del capitalismo, su expansión desmedida tal y como la conocemos hoy (y que ha llevado entre 5 y 6 siglos), dentro de una especie de ley biológica, se podría considerar este sistema como un estadio en el desarrollo de la humanidad.

Toda especie viva prolifera en condiciones favorables a su expansión, hasta que llega el momento en que destruye las condiciones originales favorables para esa expansión. Siendo la especie humana una especie “pensante” (eso se supone, al menos), podemos considerar que llegados a semejante estadio de destrucción de sus bases de desarrollo, otra forma de sociedad está en proceso de alumbramiento y estas manifestaciones “informales” serían sus primeros signos.

Como decía Marx a propósito de la lucha de emancipación: la hora del capitalismo ha llegado, pero esta hora abarca todo un periodo histórico.

H.S.