Las elecciones presidenciales en los EEUU consolidan la tendencia hacia la formación de bloques sociales reaccionarios

Mouvement Communiste/Kolektivně proti Kapitălu. Boletín n°13, 20 diciembre 2016.

LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES EN LOS ESTADOS UNIDOS CONSOLIDAN LA TENDENCIA HACIA LA FORMACIÓN DE BLOQUES SOCIALES REACCIONARIOS. LA VICTORIA DE TRUMP FAVORECE A LA FRACCIÓN PROTECCIONISTA DEL CAPITAL, QUE ES LA QUE MÁS HA SUFRIDO LAS DIFICULTADES DE VALORIZACIÓN DE ESTE PERIODO. UN PASO MÁS EN LA ESCALADA DE LA GUERRA COMERCIAL GLOBAL.

Más allá de las características de la composición del voto de Trump en las elecciones presidenciales norteamericanas y de las nefastas e inesperadas consecuencias de su victoria sobre una clase obrera dividida, este corto texto trata de arrojar luz sobre el hecho de que la victoria del candidato demagogo y reaccionario, que no era la opción de los capitalistas más avanzados, se corresponde con la de los sectores del capital que pasan por más dificultades a la hora de valorizarse.

Junto a Trump y sus acólitos reaccionarios, la que también accede a los mandos del Estado es la fracción nacionalista y proteccionista de los capitalistas. Esta fracción, ante el aumento de las dificultades para valorizar el capital, reacciona consolidando por la vía electoral un bloque social reaccionario interclasista compuesto por todas las “víctimas” (capitalistas, rentistas y proletarias) de la crisis financiera y la crisis fiscal posterior de los Estados. Los capitales individuales norteamericanos más internacionalizados, por su parte, intentan ya adaptarse lo mejor posible a este cambio de rumbo.Continue Reading

Contra las ideas establecidas dentro del “movimiento” del 2016 en Francia

Mouvement Communiste/Kolektivnë proti Kapitälu. Boletín nº 11, 22 junio 2016.

Últimamente estamos asistiendo, tanto en Francia como en Bélgica, a una avalancha de giros semánticos y modificaciones en el sentido de bastantes conceptos y categorías propias del movimiento obrero revolucionario. Palabras que antes conservaban todo su sentido para los proletarios revolucionarios, como la huelga, en todas sus ilimitadas e insurreccionales declinaciones, o la violencia de clase, la revuelta, el bloqueo de la economía, la ocupación del terreno productivo y los sabotajes, las asambleas generales y la democracia directa, el movimiento y sus comités de base, hoy en día carecen de contenido subversivo. Se presentan bajo formas envilecidas o con un sentido diametralmente opuesto al original: se convierten en caricaturas inofensivas de la verdadera lucha de clases.

La ausencia de una correlación de fuerzas favorable (o al menos no tan claramente desfavorable) se intenta paliar mediante una escalada verbal que exalta simulacros de lucha. En lugar de reconocer los límites de los proletarios, o incluso la ausencia de toda combatividad, y estudiar sus causas, los sindicatos llamados conflictivos (CGT y SUD en Francia, FGTB-CGSP en Bélgica[1]) y sus ayudantes estalinistas, trotskistas y autónomos se lanzan a una carrera de velocidad para ver quién es el más radical. ¿Qué no hay huelgas? Pues vayamos entonces hacia la “huelga general”. ¿Que no hay huelga general? Entonces transformémosla en « insurreccional » o si no “bloqueemos la economía”, o “¡vayamos hacia la revolución!”. ¿Qué los obreros no ocupan sus centros de producción? Entonces nosotros bloquearemos las calles y las plazas.

Nuestros agitadores orales han pasado alegremente de la huelga por delegación[2] a la sustitución de la propia huelga. La evocación de la lucha ha sustituido a las verdaderas luchas masivas, que desgraciadamente no existen. Y cuando estos sucedáneos teatrales de la lucha de clases cristalizan en acciones ultra-minoritarias sin posibilidad de adquirir mayor amplitud, terminan reforzando la convicción del resto de proletarios de que el único objetivo de estas acciones es joderles la vida cotidiana, ya trabajen o estén en paro.

En este contexto repleto de falsas apariencias, donde las sombras de lo que una vez fue la lucha de clases bailan sobre el escenario del dominio capitalista, es fundamental restaurar el verdadero sentido de estos términos tan manidos, edulcorados y prostituidos, términos que no obstante antaño vertebraban el terreno conceptual del movimiento obrero independiente.Continue Reading