Los sucesos de mayo de 1937 y sus consecuencias (A. Bueso)

Capítulo 16 de los Recuerdos de un cenetista. El autor, Adolfo Bueso, escribe en tercera persona sus memorias, adoptando el nombre de Alfredo Bosch.

LOS SUCESOS DE MAYO DE 1937 Y SUS CONSECUENCIAS

Pero antes de tratar de los sucesos de mayo, bueno será apercibir sus antecedentes, ya que aquellos sucesos, en sí, no fueron más que la culminación de todo un plan comunista, empezado a desarrollar desde tiempo anterior y llevado a la práctica muy metódicamente, con la frialdad jesuítica de que el fin justifica los medios. Se trataba de echar por la borda a Largo Caballero y con él a cuantos no obedecían ciega­mente a Moscú, es decir, socialistas sanos, anarquistas y poumistas.

Cuando en Moscú se percataron de que Largo Caballero no se prestaba al juego, empezó una dura campaña contra él, y el «Lenin es­pañol», se convierte en un «burócrata», un «cacique», un «saboteador de la unidad».

Largo Caballero se enfada, y como sabe de dónde salen las órde­nes, manda al embajador ruso a tomar el aire; es decir, envía, oficial­mente, una nota a Moscú en la cual indicaba que, como Rosemberg estaba enfermo, le sería muy conveniente cambiar de aires. El 27 de febrero de 1937, Rosemberg sale para Moscú y es reemplazado por un tal León Gaikin, agudizándose simultáneamente la campaña anti-caballerista.Continue Reading

Por qué estoy en el sindicato (Salvador Seguí)

Artículo publicado en Solidaridad Obrera, 5 de enero de 1917, bajo la firma de Alma Roja y atribuido a Salvador Seguí.

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Considerado el Sindicato como una «síntesis» de lucha, donde el prole­tariado condensa su acción contra la sociedad capitalista, no es lógico ni conveniente apartarse de su seno, si no queremos desertar de la actuación emancipadora.

Considerado el Sindicato como una garantía para contrarrestar la organi­zación sindical burguesa, todo individual apartamiento de aquel, por parte de los esclavos del salario, es un refuerzo indirecto que recibe la burguesía consolidando su poder.

Considerando al Sindicato como «simple» reparador de las condiciones económicas de la vida, haciendo que se establezca el equilibrio para que el salario cubra las más apremian­tes necesidades de la misma, enten­demos que es lesivo para los produc­tores el no estar integrados en aquél, ya que así, como consecuencia, se acepta la concepción económica de la burguesía.

Considerando «posible» que el Sin­dicato se convierta en educador de las multitudes ignaras, queda demostra­da la conveniencia de que todos los espíritus rebeldes y todos los que ansíen mejores estados de justicia, coadyuven a la obra del Sindicato para que éste realice más pronto y fácilmente su misión.

No demostrado por nadie, que la sola acción de un hombre haya con­solidado el progreso material de los pueblos, creemos pueril afirmar, que la acción común es indispensable cuando se trata de realizar los nue­vos valores que el tiempo y la nece­sidad aconseje a la conciencia colec­tiva mantener.

Por lo expuesto, queda demostra­da la conveniencia de pertenecer al Sindicato.Continue Reading

Ni con unos ni con otros. La CNT ante el nacionalismo catalán hacia 1918.

Los 3 artículos que siguen se publicaron en Solidaridad Obrera durante el otoño de 1918.
Además de dejar clara la postura de la CNT ante la cuestión catalana, los documentos reflejan los cambios internos que estaba sufriendo por aquel entonces la organización. La CRT de Cataluña acababa de celebrar durante el verano de 1918 su Congreso regional en Sants, en el que a pesar de los intentos de los anarquistas por dar un perfil y unos objetivos ideológicos concretos a la organización sindical, ésta se mantuvo dentro de los límites del sindicalismo revolucionario. Así el primer texto, firmado por el Comité la CRT de Cataluña, tiene un contenido más claramente sindicalista y clasista, pues allí la corriente sindicalista (encabezada por entonces por militantes como José Negre o Salvador Seguí) estaba entonces en condiciones de mantener a raya a los anarquistas, que durante aquellos meses iban haciéndose cada vez con más puestos directivos en la Confederación Regional y Nacional. No será hasta el Congreso Nacional del Teatro de la Comedia en Madrid (diciembre de 1919), cuando la corriente anarquista logre que se apruebe aquel dictamen que decía que “la finalidad que persigue la Confederación Nacional del Trabajo de España es el Comunismo Anárquico”. En los dos últimos artículos (editoriales), aparece ya junto a la etiqueta “sindicalista” (para la emancipación económica), la de “anarquista” (para la emancipación total o los problemas morales), una profesión de fe ideológica y política que habría sido impensable años atrás por parte de los redactores de la Soli.

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COMO EL PLEITO DE LA AUTONOMÍA ES UN PLEITO BURGUÉS, NO ESTAMOS CON EL GOBIERNO DE MADRID NI CON EL FOMENTO DEL TRABAJO NACIONAL

Solidaridad Obrera, 15 de diciembre de 1918.

En estos momentos en que los partidos de la política burguesa se agitan debatiendo de una manera ruidosa sus ilegítimos puntos de vista, disputándose el Poder que ha de saciar sus apetitos bastardos, sería una cobardía que nosotros permaneciéramos en silencio, máxime cuando hablan en nombre de Cataluña quienes en Cataluña son execrados y hablan en nombre de la libertad de un pueblo quienes en él mantienen una hegemonía apoyada en las bayonetas del poder central.

Tenemos los obreros cuentas pendientes con los representantes del gobierno, que, de una forma inconcebible y odiosa por lo brutal y despótica, han trabajado siempre por destruir nuestras organizaciones de defensa, y han hecho trizas los Códigos y las leyes para encarcelarnos y someternos al tormento, para anularnos, para perseguirnos villanamente, amparándose en la impunidad que les daba el disponer de la fuerza coercitiva del Estado; confiados en la ignorancia absoluta en la que tenían sumido al pueblo trabajador.Continue Reading

El sindicalismo en Cataluña (Salvador Seguí)

Conferencia de Salvador Seguí en la Casa del Pueblo de Madrid (4 de octubre de 1919), tomada taquigráficamente.

Ciudadanos, compañeros y amigos. Antes de todo cumple en mí, tengo la misión de saludaros en nombre de todos los trabajadores de Cataluña, a los cuales, juntos con todos los demás compañeros, representamos en este acto.

Después, debo deciros también que yo espero que seáis benévolos, al menos conmigo. Yo no soy un profesional de la Tribuna, y, aparte de esto, catalán de nacimiento. Todas aquellas dificultades de expresión durante mi breve peroración, espero que vuestra benevolencia, a la que me remito, como he dicho antes, me las sabrá perdonar.

Como os decía nuestro compañero Pestaña, nuestra situación, la situación actual de la organización obrera de Cataluña, es hoy más fuerte, más capacitada, más tenaz que lo era antes. Esto nos ha venido a crear una responsabilidad, que es, precisamente, la que justifica el que tengamos necesidad de ir por todas partes, por todos los rincones de España, a decir a nuestros compañeros todo lo que hacemos en Cataluña y lo que pretendemos realizar. De poco nos serviría que esta fuerza inmensa, que se sostiene por su tenacidad y la convicción del proletariado catalán, quedara encerrada en los muros de lo que se dice o se llama Cataluña solamente, por eso tenemos necesidad de ponernos en comunicación con todos los obreros españoles y tenemos necesidad de ponernos en contacto con todos los de fuera de España. Ahora vamos a decir ante vosotros, como lo haremos mañana ante los demás trabajadores, lo que pensamos y lo que queremos realizar.Continue Reading

Antonio Badía Matamala y Solidaridad Obrera (1907-1909)

Antonio Badía Matamala, dependiente de comercio y socialista de Barcelona. Fue uno de los dirigentes más importantes del socialismo catalán de la primera década de siglo. En 1903 presidía la Asociación de Dependencia Mercantil de Barcelona, en representación de la cual, además de la de la Asociación de Auxiliares de Farmacia, va a asistir en febrero de 1904 al II Congreso de la Federación Nacional de Dependientes del Comercio, celebrado en Zaragoza. En septiembre de 1905 tiene una destacada participación en el III Congreso de la mencionada federación, celebrado en Madrid. Dirigente de la Federación Socialista Catalana, fue uno de los impulsores de Solidaridad Obrera. El 7 de junio de 1907 preside la reunión celebrada en Barcelona encaminada a su constitución, en representación de la Asociación de Dependencia Mercantil, en cuyos locales se reúne además dicha asamblea. En la misma sede de la Asociación se llevan a cabo otras reuniones el 13 de junio (se crea una comisión organizadora que incluye a Badía Matamala), el 4 de julio (se decide imprimir un manifiesto a los trabajadores) y el 3 de agosto (se aprueban las bases de Solidaridad Obrera y se elige a un consejo directivo). En declaraciones a La Publicidad, del día 30 de julio de 1907, Matamala expone los objetivos societarios de la nueva entidad y al mismo tiempo expresa el propósito de Solidaridad de refundar todas las escuelas sostenidas por sociedades obreras. Formó parte del consejo directivo de Solidaridad Obrera, ocupando la secretaría de la comisión administrativa y de fomento, y fue el administrador del semanario del mismo nombre que se empezó a publicar el 19 de octubre de 1907. Participó activamente en el I Congreso de Solidaridad Obrera que se celebró en septiembre de 1908, integrando la comisión que informó sobre el punto del orden del día referido a la táctica de lucha en caso de huelga, e intervino en la mayor parte de discusiones. Fue relegido, sucesivamente, como tesorero y miembro del consejo directivo de Solidaridad Obrera, en diciembre de 1908 y en abril de 1909. Cuando los lerrouxistas tratan de apoderarse de Solidaridad Obrera, a partir de finales de 1908, va a impulsar la campaña de boicot contra El Progreso, lanzada por Solidaridad Obrera, que le valió como réplica una campaña de calumnias por parte de los radicales. El Partido Republicano Radical le acusó de ser un confidente de lujo del gobernador civil de Barcelona, Ossorio y Gallardo. Colaborador de Tierra y Libertad, fue redactor de La Internacional, el órgano de la Federación Catalana del PSOE, que se empezó a publicar en octubre de 1908. Durante la Semana Trágica barcelonesa de julio de 1909, realiza gestiones junto a Fabra Rivas y José Comaposada para que los republicanos nacionalistas, sobre todo Jaime Carner, aceptasen dirigir la revuelta popular. Desvinculado luego de Solidaridad Obrera, no asiste al Congreso de octubre-noviembre de 1910, donde la federación adquiere carácter nacional constituyéndose en la CNT, y su presencia política se va eclipsando completamente tras la Semana Trágica.Continue Reading

Generalidades sobre organización sindicalista (José Negre, 1917)

Publicado en Solidaridad Obrera, 15 de enero 1917.

No se improvisa la organización del trabajo, como se improvisa un discurso, o como se improvisan las co­sas inútiles del Gobierno, de la política, etc. De la noche a la mañana no surge el proletariado con la plenitud de su potencia, ni se halla en pose­sión de todas sus armas necesarias para la lucha, de todas las herramien­tas necesarias para crear y también para destruir.

Una labor continuada de educación y de práctica se impone desde el principio de toda organización obre­ra que quiera ser positivamente re­volucionaria, pero antes de todo he­mos de considerar el estado de las multitudes en su verdadera situación tal como ellas son en realidad y no como nosotros desearíamos que fueran.

Los impulsos pueden mover a esas multitudes en estas condiciones; el interés egoísta, material, o los sentimientos diversos que tienen sus raí­ces en la vida efectiva.

El mejoramiento material, el deseo de evitarse los sufrimientos materiales que implica una vida llena de privaciones y sometida a trabajos des­agradables o abrumadores es uno de los estímulos más poderosos que aci­catean a los hombres, empujándoles a la lucha; y casi tan poderoso como aquél, aunque su influjo sólo se pro­duce por etapas o periódicamente, y no podría ser de otro modo, son los impulsos sentimentales.Continue Reading

Principios, medios y fines del sindicalismo comunista (A. Pestaña, 1919)

Conferencia de Ángel Pestaña en la Casa del Pueblo de Madrid (4 de octubre de 1919) tomada taquigráficamente.

CAMARADAS: En Cataluña es muy común, es corriente que el público que escucha al orador, sobre todo en nuestros actos, se abstenga de aplaudir; nosotros no somos toreros, nosotros no vamos a conquistar ningún pedestal, nosotros somos trabajadores.

Después de esto, voy a ser breve, conciso, concreto, muy concreto, porque el tiempo de que disponemos es concreto también; y como aquí venimos a verter pensamientos y no a distraer la atención de aquéllos que nos escuchan, por eso hemos de ser muy breves.

Lo mismo en Cataluña que en Madrid, nosotros teníamos Sindicatos de oficios, Sindicatos que, en un momento dado, fueron una necesidad. Los Sindicatos de oficios respondie­ron a un fin, pero nosotros conocemos que como todo evo­luciona y progresa, también los Sindicatos tenían que evo­lucionar y progresar y tenían que ponerse a la altura de las circunstancias.

Mientras que nosotros manteníamos la división, mien­tras que los albañiles eran albañiles, los canteros eran cante­ros, los marmolistas eran marmolistas y los carpinteros y ebanistas se creían separados por la profesión, veíamos a la burguesía agruparse en el Fomento del Trabajo Nacional y, como un solo hombre, defender sus intereses frente a la di­visión de los trabajadores. Nosotros entonces comprendimos que nuestros procedimientos habían pasado a la historia y que era preciso ponerse a la altura de las circunstancias; ha­bía que evolucionar o perecer; éste era el lema, y entonces evolucionamos.Continue Reading