Aunque aquí se analizan las huelgas que se desarrollaron en Francia a comienzos del verano del pasado año, las lecciones que se extraen tienen una validez internacional para el movimiento obrero. Aislados somos débiles y derrotados. Unidos somos fuertes y podemos ganar. La extensión y generalización de los conflictos, la coordinación y solidaridad entre los trabajadores en lucha de distintas empresas, categorías y localidades, es una necesidad práctica para lograr la victoria incluso en las pequeñas batallas cotidianas en defensa de los salarios y las condiciones de vida.
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Vamos a hablar sobre todo de la huelga de los ferroviarios, que ha durado más de diez días, y de la de los trabajadores temporales del espectáculo. Pero también hay que mencionar la huelga de artistas, de controladores aéreos, carteros, conductores de ambulancia, etc. A finales de primavera no había menos de 6 movimientos sociales en marcha.Continue Reading















