Autor: El Salariado
Marx y los sindicatos (I): Los sindicatos y la lucha de clases del proletariado
Esta obra sobre la relación de Marx con los sindicatos, que publicaremos en 9 partes, fue escrita por A. Losovsky.
1. LOS SINDICATOS Y LA LUCHA DE CLASES DEL PROLETARIADO
Marx comenzó a pensar como político en una época en que los sindicatos acababan de nacer. Se hizo comunista, cuando en algunos países los sindicatos se hallaban en el comienzo de su cristalización, surgiendo del seno de formas diversas de mutualidades (Francia) y en otros (Inglaterra) dirigían huelgas económicas y la lucha por el derecho de sufragio. Tenía ante sus ojos formas embrionarias de organizaciones, sumamente primitivas, de ideología y composición abigarradas, con todos los signos reveladores de su origen. Y la grandeza de Marx consiste, precisamente, en haberse dado cuenta de que no eran más que balbuceos de infancia de la clase obrera, y que por lo tanto no se podía juzgar por estas formas primitivas del movimiento, del papel histórico de estas organizaciones ni de los cauces de su desarrollo.Continue Reading
Por qué estoy en el sindicato (Salvador Seguí)
Artículo publicado en Solidaridad Obrera, 5 de enero de 1917, bajo la firma de Alma Roja y atribuido a Salvador Seguí.
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Considerado el Sindicato como una «síntesis» de lucha, donde el proletariado condensa su acción contra la sociedad capitalista, no es lógico ni conveniente apartarse de su seno, si no queremos desertar de la actuación emancipadora.
Considerado el Sindicato como una garantía para contrarrestar la organización sindical burguesa, todo individual apartamiento de aquel, por parte de los esclavos del salario, es un refuerzo indirecto que recibe la burguesía consolidando su poder.
Considerando al Sindicato como «simple» reparador de las condiciones económicas de la vida, haciendo que se establezca el equilibrio para que el salario cubra las más apremiantes necesidades de la misma, entendemos que es lesivo para los productores el no estar integrados en aquél, ya que así, como consecuencia, se acepta la concepción económica de la burguesía.
Considerando «posible» que el Sindicato se convierta en educador de las multitudes ignaras, queda demostrada la conveniencia de que todos los espíritus rebeldes y todos los que ansíen mejores estados de justicia, coadyuven a la obra del Sindicato para que éste realice más pronto y fácilmente su misión.
No demostrado por nadie, que la sola acción de un hombre haya consolidado el progreso material de los pueblos, creemos pueril afirmar, que la acción común es indispensable cuando se trata de realizar los nuevos valores que el tiempo y la necesidad aconseje a la conciencia colectiva mantener.
Por lo expuesto, queda demostrada la conveniencia de pertenecer al Sindicato.Continue Reading
Ni con unos ni con otros. La CNT ante el nacionalismo catalán hacia 1918.
Los 3 artículos que siguen se publicaron en Solidaridad Obrera durante el otoño de 1918.
Además de dejar clara la postura de la CNT ante la cuestión catalana, los documentos reflejan los cambios internos que estaba sufriendo por aquel entonces la organización. La CRT de Cataluña acababa de celebrar durante el verano de 1918 su Congreso regional en Sants, en el que a pesar de los intentos de los anarquistas por dar un perfil y unos objetivos ideológicos concretos a la organización sindical, ésta se mantuvo dentro de los límites del sindicalismo revolucionario. Así el primer texto, firmado por el Comité la CRT de Cataluña, tiene un contenido más claramente sindicalista y clasista, pues allí la corriente sindicalista (encabezada por entonces por militantes como José Negre o Salvador Seguí) estaba entonces en condiciones de mantener a raya a los anarquistas, que durante aquellos meses iban haciéndose cada vez con más puestos directivos en la Confederación Regional y Nacional. No será hasta el Congreso Nacional del Teatro de la Comedia en Madrid (diciembre de 1919), cuando la corriente anarquista logre que se apruebe aquel dictamen que decía que «la finalidad que persigue la Confederación Nacional del Trabajo de España es el Comunismo Anárquico». En los dos últimos artículos (editoriales), aparece ya junto a la etiqueta «sindicalista» (para la emancipación económica), la de «anarquista» (para la emancipación total o los problemas morales), una profesión de fe ideológica y política que habría sido impensable años atrás por parte de los redactores de la Soli.
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COMO EL PLEITO DE LA AUTONOMÍA ES UN PLEITO BURGUÉS, NO ESTAMOS CON EL GOBIERNO DE MADRID NI CON EL FOMENTO DEL TRABAJO NACIONAL
Solidaridad Obrera, 15 de diciembre de 1918.
En estos momentos en que los partidos de la política burguesa se agitan debatiendo de una manera ruidosa sus ilegítimos puntos de vista, disputándose el Poder que ha de saciar sus apetitos bastardos, sería una cobardía que nosotros permaneciéramos en silencio, máxime cuando hablan en nombre de Cataluña quienes en Cataluña son execrados y hablan en nombre de la libertad de un pueblo quienes en él mantienen una hegemonía apoyada en las bayonetas del poder central.
Tenemos los obreros cuentas pendientes con los representantes del gobierno, que, de una forma inconcebible y odiosa por lo brutal y despótica, han trabajado siempre por destruir nuestras organizaciones de defensa, y han hecho trizas los Códigos y las leyes para encarcelarnos y someternos al tormento, para anularnos, para perseguirnos villanamente, amparándose en la impunidad que les daba el disponer de la fuerza coercitiva del Estado; confiados en la ignorancia absoluta en la que tenían sumido al pueblo trabajador.Continue Reading
El sindicalismo en Cataluña (Salvador Seguí)
Conferencia de Salvador Seguí en la Casa del Pueblo de Madrid (4 de octubre de 1919), tomada taquigráficamente.
Ciudadanos, compañeros y amigos. Antes de todo cumple en mí, tengo la misión de saludaros en nombre de todos los trabajadores de Cataluña, a los cuales, juntos con todos los demás compañeros, representamos en este acto.
Después, debo deciros también que yo espero que seáis benévolos, al menos conmigo. Yo no soy un profesional de la Tribuna, y, aparte de esto, catalán de nacimiento. Todas aquellas dificultades de expresión durante mi breve peroración, espero que vuestra benevolencia, a la que me remito, como he dicho antes, me las sabrá perdonar.
Como os decía nuestro compañero Pestaña, nuestra situación, la situación actual de la organización obrera de Cataluña, es hoy más fuerte, más capacitada, más tenaz que lo era antes. Esto nos ha venido a crear una responsabilidad, que es, precisamente, la que justifica el que tengamos necesidad de ir por todas partes, por todos los rincones de España, a decir a nuestros compañeros todo lo que hacemos en Cataluña y lo que pretendemos realizar. De poco nos serviría que esta fuerza inmensa, que se sostiene por su tenacidad y la convicción del proletariado catalán, quedara encerrada en los muros de lo que se dice o se llama Cataluña solamente, por eso tenemos necesidad de ponernos en comunicación con todos los obreros españoles y tenemos necesidad de ponernos en contacto con todos los de fuera de España. Ahora vamos a decir ante vosotros, como lo haremos mañana ante los demás trabajadores, lo que pensamos y lo que queremos realizar.Continue Reading
El papel revolucionario de los sindicatos (A. Pannekoek)
Extraído de El Socialista, nº 1127, 1128 y 1129, septiembre/octubre 1909.
El objeto del movimiento sindicalista[1] es, como se sabe, mejorar las condiciones de existencia de los trabajadores, particularmente por medio de la elevación de los salarios y la reducción de las horas de trabajo. Pero ¿termina ahí, mejor dicho, el papel de los Sindicatos concluye ahí?
Hay otras instituciones que se proponen como objeto disminuir las crudezas de la vida del proletario; por ejemplo, las Cooperativas de consumo pueden, excluyendo loe intermediarios, aumentar sensiblemente su salario efectivo, es decir, la cantidad de medios de existencia que aquél puede comprar con su salario. Desde este punto de vista pudiera también mencionarse las Cajas de socorro para enfermos y otras instituciones que, basadas en el seguro mutuo, ayudan al trabajador a pasar los momentos difíciles de su vida.
Pero pocos atribuyen a estas instituciones, incluso a las Cooperativas, una importancia semejante a la de los Sindicatos. Cuando se dice, por consiguiente, que los Sindicatos son útiles para la gran lucha por la emancipación de la clase obrera, porque al mejorar sus condiciones de existencia acrecen su valor de combate, se dice verdad, pero sólo una parte de la verdad. Si, por otra parte, la miseria lenta, la degeneración corporal e intelectual causada por el exceso de trabajo, por las pésimas condiciones de viviendas y de alimentación, hacen con frecuencia a las capas más oprimidas del proletariado totalmente incapaces para la lucha; a la inversa también, una situación más elevada no da siempre un buen combatiente. Porque no es el nivel elevado del salario en sí mismo, es ante todo la manera como ha sido conquistado, y el riesgo que corre esa conquista, si no está constantemente defendida, lo que determina el valor para la lucha. He ahí por qué la importancia de los Sindicatos para la emancipación obrera no puede consistir sólo, o principalmente, en lo que mejoren las condiciones de existencia de los trabajadores.Continue Reading
Antonio Badía Matamala y Solidaridad Obrera (1907-1909)
Antonio Badía Matamala, dependiente de comercio y socialista de Barcelona. Fue uno de los dirigentes más importantes del socialismo catalán de la primera década de siglo. En 1903 presidía la Asociación de Dependencia Mercantil de Barcelona, en representación de la cual, además de la de la Asociación de Auxiliares de Farmacia, va a asistir en febrero de 1904 al II Congreso de la Federación Nacional de Dependientes del Comercio, celebrado en Zaragoza. En septiembre de 1905 tiene una destacada participación en el III Congreso de la mencionada federación, celebrado en Madrid. Dirigente de la Federación Socialista Catalana, fue uno de los impulsores de Solidaridad Obrera. El 7 de junio de 1907 preside la reunión celebrada en Barcelona encaminada a su constitución, en representación de la Asociación de Dependencia Mercantil, en cuyos locales se reúne además dicha asamblea. En la misma sede de la Asociación se llevan a cabo otras reuniones el 13 de junio (se crea una comisión organizadora que incluye a Badía Matamala), el 4 de julio (se decide imprimir un manifiesto a los trabajadores) y el 3 de agosto (se aprueban las bases de Solidaridad Obrera y se elige a un consejo directivo). En declaraciones a La Publicidad, del día 30 de julio de 1907, Matamala expone los objetivos societarios de la nueva entidad y al mismo tiempo expresa el propósito de Solidaridad de refundar todas las escuelas sostenidas por sociedades obreras. Formó parte del consejo directivo de Solidaridad Obrera, ocupando la secretaría de la comisión administrativa y de fomento, y fue el administrador del semanario del mismo nombre que se empezó a publicar el 19 de octubre de 1907. Participó activamente en el I Congreso de Solidaridad Obrera que se celebró en septiembre de 1908, integrando la comisión que informó sobre el punto del orden del día referido a la táctica de lucha en caso de huelga, e intervino en la mayor parte de discusiones. Fue relegido, sucesivamente, como tesorero y miembro del consejo directivo de Solidaridad Obrera, en diciembre de 1908 y en abril de 1909. Cuando los lerrouxistas tratan de apoderarse de Solidaridad Obrera, a partir de finales de 1908, va a impulsar la campaña de boicot contra El Progreso, lanzada por Solidaridad Obrera, que le valió como réplica una campaña de calumnias por parte de los radicales. El Partido Republicano Radical le acusó de ser un confidente de lujo del gobernador civil de Barcelona, Ossorio y Gallardo. Colaborador de Tierra y Libertad, fue redactor de La Internacional, el órgano de la Federación Catalana del PSOE, que se empezó a publicar en octubre de 1908. Durante la Semana Trágica barcelonesa de julio de 1909, realiza gestiones junto a Fabra Rivas y José Comaposada para que los republicanos nacionalistas, sobre todo Jaime Carner, aceptasen dirigir la revuelta popular. Desvinculado luego de Solidaridad Obrera, no asiste al Congreso de octubre-noviembre de 1910, donde la federación adquiere carácter nacional constituyéndose en la CNT, y su presencia política se va eclipsando completamente tras la Semana Trágica.Continue Reading
Generalidades sobre organización sindicalista (José Negre, 1917)
Publicado en Solidaridad Obrera, 15 de enero 1917.
No se improvisa la organización del trabajo, como se improvisa un discurso, o como se improvisan las cosas inútiles del Gobierno, de la política, etc. De la noche a la mañana no surge el proletariado con la plenitud de su potencia, ni se halla en posesión de todas sus armas necesarias para la lucha, de todas las herramientas necesarias para crear y también para destruir.
Una labor continuada de educación y de práctica se impone desde el principio de toda organización obrera que quiera ser positivamente revolucionaria, pero antes de todo hemos de considerar el estado de las multitudes en su verdadera situación tal como ellas son en realidad y no como nosotros desearíamos que fueran.
Los impulsos pueden mover a esas multitudes en estas condiciones; el interés egoísta, material, o los sentimientos diversos que tienen sus raíces en la vida efectiva.
El mejoramiento material, el deseo de evitarse los sufrimientos materiales que implica una vida llena de privaciones y sometida a trabajos desagradables o abrumadores es uno de los estímulos más poderosos que acicatean a los hombres, empujándoles a la lucha; y casi tan poderoso como aquél, aunque su influjo sólo se produce por etapas o periódicamente, y no podría ser de otro modo, son los impulsos sentimentales.Continue Reading
Lenin y el movimiento sindical (A. Losovsky)
Texto extraído de Labor Herald Librery nº 14 (1925). Losovsky, miembro del P.O.S.D.R. desde 1901 y bolchevique desde 1904, vive exiliado en París entre 1908 y 1917. Hacia 1914 se distancia políticamente del partido bolchevique, al que se reintegra tras su retorno a Rusia en 1917, en plena revolución. Tras ser expulsado del partido en enero de 1918, por sus tempranas críticas a la política seguida, pidió el reingreso a finales de 1919. Su posterior fidelidad a Stalin, incluso durante la Segunda Guerra Mundial, no impidió que fuera arrestado en 1949, acusado de conspiración judía, y ejecutado en la conocida como la «noche de los poetas asesinados». Su experiencia en el movimiento sindicalista francés le llevó a ocupar el cargo de secretario general de la Internacional Sindical Roja en 1921.
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I.
Al leer las obras de Lenin, al examinar los frutos de sus treinta años de actividad, se consigue ver que lo que Vladimir Ilich ha hecho representa un todo integral, y que solo condicionalmente se puede extraer de allí una cuestión particular y verla en sus secciones horizontales. Para entender claramente la actitud de Lenin hacia el movimiento sindical, su enfoque hacia sus diversos asuntos y tareas, debemos considerar principalmente las condiciones del momento en que Lenin apareció como figura política. Entró en la escena en los años noventa, cuando en Rusia el movimiento sindical apenas comenzaba a surgir y los líderes del movimiento obrero ruso se enfrentaban sobre todo con la cuestión de cómo poner en movimiento a las masas trabajadoras, las únicas que tenían el poder de destruir el mal principal, la autocracia.
La postura inicial de Lenin sobre las cuestiones relacionadas con el movimiento sindical debe verse principalmente desde el ángulo de la condición histórica del movimiento obrero de Rusia a principios de los noventa. Nos equivocaríamos al pensar que las opiniones de Lenin sobre las cuestiones sindicales no sufrieron cambios durante los 25-30 años de su actividad. Esto querría decir que Lenin aprendió muy poco de una lucha de clases en constante crecimiento. Lenin no solo enseñó, sino que también estudió. Vio aquellos procesos del movimiento obrero que permanecían oscuros para las bases y hasta para muchos de sus líderes. Al mismo tiempo que hacía un pronóstico determinado y con frecuencia anticipaba acontecimientos, aprendía de estos acontecimientos. Un análisis correcto de los acontecimientos, la capacidad de extraer lecciones de ellos y de encontrar una base para la acción de clase, fueron las peculiaridades más características del genio político de Lenin.Continue Reading
Principios, medios y fines del sindicalismo comunista (A. Pestaña, 1919)
Conferencia de Ángel Pestaña en la Casa del Pueblo de Madrid (4 de octubre de 1919) tomada taquigráficamente.
CAMARADAS: En Cataluña es muy común, es corriente que el público que escucha al orador, sobre todo en nuestros actos, se abstenga de aplaudir; nosotros no somos toreros, nosotros no vamos a conquistar ningún pedestal, nosotros somos trabajadores.
Después de esto, voy a ser breve, conciso, concreto, muy concreto, porque el tiempo de que disponemos es concreto también; y como aquí venimos a verter pensamientos y no a distraer la atención de aquéllos que nos escuchan, por eso hemos de ser muy breves.
Lo mismo en Cataluña que en Madrid, nosotros teníamos Sindicatos de oficios, Sindicatos que, en un momento dado, fueron una necesidad. Los Sindicatos de oficios respondieron a un fin, pero nosotros conocemos que como todo evoluciona y progresa, también los Sindicatos tenían que evolucionar y progresar y tenían que ponerse a la altura de las circunstancias.
Mientras que nosotros manteníamos la división, mientras que los albañiles eran albañiles, los canteros eran canteros, los marmolistas eran marmolistas y los carpinteros y ebanistas se creían separados por la profesión, veíamos a la burguesía agruparse en el Fomento del Trabajo Nacional y, como un solo hombre, defender sus intereses frente a la división de los trabajadores. Nosotros entonces comprendimos que nuestros procedimientos habían pasado a la historia y que era preciso ponerse a la altura de las circunstancias; había que evolucionar o perecer; éste era el lema, y entonces evolucionamos.Continue Reading















