Entre el fraude y las finanzas: el nuevo modelo sindical de la CNT

Quienes no hayan seguido de cerca la evolución y las disensiones internas de la CNT durante estos últimos años quizá se sorprendan al toparse con la firma de la CNT junto a la de CCOO y UGT en el IV Convenio de Empleados del Sector de Fincas Urbanas en Cantabria (2 de febrero 2015); o al echar un vistazo al I Convenio Colectivo de Extracciones Levante (28 de octubre 2015), negociado únicamente por la CNT y que incluye en el capítulo IX la formación de una comisión paritaria de conciliación entre el patrón y sus asalariados; o al observar su modo de actuación en la reciente huelga convocada en UDON, donde en sus comunicados ocultaban parte de su tabla reivindicativa, que oficialmente incluía la exigencia de aplicar lo dispuesto en el artículo 10.3 de la Ley Orgánica de Libertad Sindical (LOLS) a la Sección Sindical de CNT en UDON Barcelona y (bajo el epígrafe “Garantía laboral”) que “todos los militantes de CNT despedidos por la empresa de manera improcedente tendrán derecho de optar a la reincorporación al puesto de trabajo”.

Pero lejos de constituir excepciones o hechos aislados, todo esto se enmarca en una línea de continuidad con los métodos y objetivos adoptados de un tiempo a esta parte por esta organización sindical, que una vez fue el baluarte de la vieja pureza del anarcosindicalismo ibérico.

Vamos a tratar, pues, de profundizar un poco en esta deriva de la CNT, que está provocando unas enormes tensiones internas que han desembocado los últimos años en la expulsión o desfederación voluntaria de algunos sindicatos críticos (como el Sindicato de Oficios Varios de Vilagarcía de Arousa, Pontevedra, Vigo, Chiclana y Murcia o el Sindicato de Transportes y Servicios Informáticos de Madrid, entre otros).Continue Reading