La tragedia española · Breve resumen del movimiento obrero en España hasta 1936

Publicado en la revista BILAN nº 35 (septiembre-octubre 1936) con el título La tragedia española. [Foto de cabecera: Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, formado por 15 secretarios de la CNT, FAI, UGT, PSUC, POUM, Esquerra, Unión de Rabassaires y Acción Catalana, además de 4 representantes de la Generalidad].

En el número 33 de BILAN aparece un estudio bastante profundo sobre España. Pero dado que allí los acontecimientos están expuestos de una manera específicamente teórica, me ha parecido oportuno aclararlos a la luz de las circunstancias que acompañan al desarrollo del movimiento obrero moderno en este país, desde la primera caída de los Borbones en 1968.

Como se sabe, la caída de Isabel II (que huyó al extranjero como Alfonso XIII en 1931) vino seguida de un periodo agitado cuyas fases son las que siguen: primero, en octubre de 1868, el gobierno provisional de Serrano, que tras las Cortes Constituyentes de febrero de 1869 que se pronunciaron a favor de una monarquía democrática, cedió su puesto a Amadeo de Saboya. A raíz de este nombramiento estalló la segunda guerra carlista (1872-1876), fomentada por la rama proscrita de los Borbones.

Luego vino la abdicación de Amadeo en 1873 y la instauración de la Primera República de los Pi y Margall, Salmerón y Castelar, que tuvo que combatir a los carlistas (en Vizcaya y Cataluña) y a la revuelta “cantonalista” en Sevilla, Cádiz, Málaga, Cartagena y Valencia.

Por último, Serrano vuelve al poder y prepara el golpe de Estado militar que llevará de nuevo al trono a los Borbones en enero de 1875.

El Consejo General de Londres (Primera Internacional), tuvo muy poca relación directa con España, aunque nombró como secretario para este país a Paul Lafargue, pues daba la casualidad de que había nacido en Cuba. El Manifiesto lanzado por el Consejo General tras la caída de Isabel en octubre de 1868, en el que se invitaba a los obreros españoles a formar parte de la Internacional, no halló eco. Fueron, en cambio, los republicanos federales de la tendencia de Pi y Margall quienes lograron el apoyo de los obreros, organizados hasta entonces en simples sociedades cooperativas.Continue Reading