Los salarios en España

A partir de los datos que ofrece la Agencia Tributaria en su página web sobre los salarios percibidos por el conjunto de los asalariados españoles y su desglose por tramos, se pueden extraer algunas observaciones interesantes.

Si pretendemos obtener algo de información sobre la realidad de nuestra clase, las cifras que muestran el número total de asalariados y el volumen total de los salarios son engañosas, pues dentro de esos casi 16.7 millones de asalariados españoles se incluye a buena parte de la burguesía y la pequeña burguesía, que perciben sus ingresos en forma de salarios: directivos, políticos, jueces, ejecutivos, pero también abogados, arquitectos, ingenieros y todo tipo de profesionales. En cualquier caso, el volumen total de los salarios en España, 308 mil millones, nos sirve para hacernos una idea de lo que recibe el conjunto de la población asalariada durante un año.

Asalariados en España según su salario anual en 2013.

Asalariados en España según su salario anual en 2013.

Pero vamos a hilar más fino. Salta a la vista, ya de primeras, que los tramos salariales que agrupan a mayor número de asalariados son los más bajos. 10 millones de asalariados recibieron en el 2013 un sueldo menor al doble del salario mínimo anual (el SMI son 9.034’20 € brutos al año o unos 645 € en 14 pagas), es decir, el 60% de los asalariados percibe menos de 1.300 € brutos al mes, ingresando en conjunto apenas un 22% de la masa salarial total (68.000 millones de euros).

Si ampliamos el corte hasta el tramo de 3 SMI, las cifras nos dicen que el 78% de los asalariados cobró a lo largo del 2013 una media de menos de 1.935 € brutos al mes, es decir, con suerte unos 1.500 € netos tras pagar impuestos, recibiendo en conjunto un 44% de la masa salarial total (135.000 millones de euros).

Masa salarial total para cada tramo de salario en 2013.

Masa salarial total para cada tramo de salario en 2013.

Pero para hacernos una visión global de la situación de toda la clase proletaria, no podemos olvidarnos de los parados (a los pensionistas los dejamos aquí al margen, aunque de los 9.2 millones son 7 los que cobran menos de 2 veces la pensión mínima, que apenas llega a los 600 €). Las estadísticas que ofrece Hacienda para el 2013 nos muestran solo los parados que recibieron prestaciones (5.7 millones en total, de los cuales más de 3.5 millones también estuvieron asalariados durante un tiempo a lo largo del año). Esta cifra no nos sirve, pues no cuenta a los parados que no reciben prestación, pero sí que nos vamos a quedar con el volumen de las prestaciones que recibieron los parados en total, unos 22.000 millones de euros.

Para hacernos una idea de la composición de la población activa española, tenemos que cruzar los datos que ofrece Hacienda con los de la EPA, lo cual nos lleva a las siguientes conclusiones: La población activa española en el 2013 era de unos 23 millones de personas, de los cuales redondeando, podemos decir que 6 millones estaban en paro y 17 ocupados. De esos 17 millones de ocupados, algo menos de 11 millones (y reduciéndose) eran asalariados con contrato fijo, algo más de 3 millones (y aumentando) eran trabajadores temporales, y otros 3 millones son trabajadores por cuenta propia, lo que incluye tanto a los profesionales autónomos, como a los pequeños y grandes empresarios. O visto de otro modo, al margen de los 11 millones de asalariados “permanentes”, en España existe un ejército laboral de reserva que se compone de alrededor de 9 millones de proletarios, de los cuales unos 6 millones acceden al mercado de trabajo de manera intermitente, cuando los capitalistas necesitan recurrir a ellos, mientras que 3 millones permanecen en una situación de desempleo casi constante.

Por tanto, si de los aproximadamente 23 millones de personas que constituían la población activa española en el 2013 descontamos (por trazar el límite en alguna parte) a ese 22% de asalariados que antes hemos dicho que percibían el 56% de la masa salarial total, unos 3.6 millones de empleados, y también a los 3 millones de trabajadores “por cuenta propia” (léase burgueses y pequeño burgueses), tenemos entre 16 y 17 millones de proletarios que reciben en conjunto alrededor 157.000 millones de euros, entre salarios y prestaciones por desempleo. Es decir, una media de unos 9.500 € brutos anuales, muy cercana al SMI y que viene a confirmar que el precio de la fuerza de trabajo tiende a reducirse hoy incluso por debajo de su valor, pues con semejante volumen de riqueza apenas puede sobrevivir una clase formada por 16 millones de seres humanos y sus familias, y de reproducirse ya ni hablamos.

Para hacernos una idea de lo que representan estos 157.000 millones de euros, el rescate a los bancos ha costado en España alrededor de 100.000 millones, y la Reserva Federal estadounidense, durante el programa QE que ha venido desplegando desde el 2008, ha lanzado a la economía del orden de 80.000 millones de $ mensuales (más de 60.000 millones de €), que se han empleado para comprar activos financieros problemáticos y deuda pública. Para la burguesía el dinero es gratis, pero el proletariado tiene que sudarlo.

El proletariado español, los asalariados sin reservas, ya son una clase sobre el papel que nos ofrecen las estadísticas del Estado de los patrones. Ahora ya sólo queda ser una clase también en la realidad, a través de una lucha común por unos intereses compartidos: aumento de los salarios y las prestaciones, reducción de la jornada laboral.